11 Diciembre 2002 Seguir en 
Que el organismo consuma una cantidad de calorías mayor a la que obtiene a partir de los alimentos es la clave para bajar de peso. Con ese fin, los especialistas en nutrición combinan planes alimentarios que restringen en cierta medida la ingesta con programas de actividad física que estimulan un mayor consumo energético.
Más allá de lo saludable
Un gran número de personas ávidas por deshacerse de muchos kilos en muy poco tiempo recurren a recetas mágicas de dudosa procedencia que, por lo general, restringen más allá de lo saludable el consumo diario de caloría.
Para peor, una buena parte del sacrificio se realiza a partir de los hidratos de carbono complejos (pastas, papa, arroz, etcétera), nutrientes indispensables para combinar dieta y ejercicio.
"Ese es el comienzo del fin -opinó el doctor Juan Carlos Mazza, coordinador científico del IX Simposio Internacional de Ciencias del Ejercicio y Medicina del Deporte, que se realizó en la ciudad de Buenos Aires recientemente. Las dietas demasiado hipocalóricas e hipohidrocarbonadas hacen que las personas se deshidraten y pierdan sus reservas musculares de azúcar (glucógeno)".
Cuando las reservas musculares de glucógeno de estas personas se reducen a la tercera parte de los normal, el músculo entra en fatiga y se vuelve muy proclive a las lesiones cuando el paciente lo somete al ejercicio que le han indicado para bajar de peso. "Es muy común que estos pacientes se lesionen, terminen abandonando la dieta y vuelvan a engordar", señaló el doctor Mazza, quien se desempeña como director del Departamento de Medicina Deportiva de la Asociación Cristiana de Jóvenes de Buenos Aires.
La actividad física no sólo aumenta el gasto de energía durante el momento en que la persona realiza ejercicio. Como explica el doctor Esteban Carmuega, especialista en nutrición que disertó en el mencionado simposio, "uno se sorprendería -dijo- de ver lo poco que representa la actividad física en términos de consumo neto de energía. Sucede que el ejercicio también permite contrarrestar la disminución de la tasa metabólica basal que experimentan las personas que hacen dieta".
"Todas las personas tienen un gasto energético imprescindible para sostener sus funciones vitales -explicó Carmuega-. Este gasto energético basal disminuye en las personas que hacen dietas hipocalóricas como una forma de ahorrar energía.
Más allá de lo saludable
Un gran número de personas ávidas por deshacerse de muchos kilos en muy poco tiempo recurren a recetas mágicas de dudosa procedencia que, por lo general, restringen más allá de lo saludable el consumo diario de caloría.
Para peor, una buena parte del sacrificio se realiza a partir de los hidratos de carbono complejos (pastas, papa, arroz, etcétera), nutrientes indispensables para combinar dieta y ejercicio.
"Ese es el comienzo del fin -opinó el doctor Juan Carlos Mazza, coordinador científico del IX Simposio Internacional de Ciencias del Ejercicio y Medicina del Deporte, que se realizó en la ciudad de Buenos Aires recientemente. Las dietas demasiado hipocalóricas e hipohidrocarbonadas hacen que las personas se deshidraten y pierdan sus reservas musculares de azúcar (glucógeno)".
Cuando las reservas musculares de glucógeno de estas personas se reducen a la tercera parte de los normal, el músculo entra en fatiga y se vuelve muy proclive a las lesiones cuando el paciente lo somete al ejercicio que le han indicado para bajar de peso. "Es muy común que estos pacientes se lesionen, terminen abandonando la dieta y vuelvan a engordar", señaló el doctor Mazza, quien se desempeña como director del Departamento de Medicina Deportiva de la Asociación Cristiana de Jóvenes de Buenos Aires.
La actividad física no sólo aumenta el gasto de energía durante el momento en que la persona realiza ejercicio. Como explica el doctor Esteban Carmuega, especialista en nutrición que disertó en el mencionado simposio, "uno se sorprendería -dijo- de ver lo poco que representa la actividad física en términos de consumo neto de energía. Sucede que el ejercicio también permite contrarrestar la disminución de la tasa metabólica basal que experimentan las personas que hacen dieta".
"Todas las personas tienen un gasto energético imprescindible para sostener sus funciones vitales -explicó Carmuega-. Este gasto energético basal disminuye en las personas que hacen dietas hipocalóricas como una forma de ahorrar energía.







