02 Octubre 2002 Seguir en 
Nuevas investigaciones se pondrán en marcha en Mendoza para obtener este año un producto de alto valor calórico y nutritivo elaborado con derivados de uva y de soja. Mendoza es el principal productor de uvas del país y Argentina el tercer productor de soja en el mundo, y el proyecto se fundamenta en la necesidad de revertir de inmediato los índices de desnutrición en el país. Las investigaciones se canalizarán entre el Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV) y la Facultad de Ciencias Agrarias de la Universidad Nacional de Cuyo. "El objetivo es lograr un producto de alto valor nutritivo y energético; un producto concreto, que se pueda consumir este año, para paliar las necesidades nutricionales, en especial la infantil", dijo el titular del INV, Luis Thomas. Podría ser "una tableta o un alfajor capaz de tolerar el paso del tiempo y cuya distribución se pueda manejar con facilidad en todo el país", explicó por su parte el decano de la Facultad de Ciencias Agrarias, Luis Héctor Martí. En realidad, el objetivo no es nuevo: el INV realizó una primera investigación en Mendoza hacia 1973, y creó dos productos alimenticios que se conocieron como "Pan de Soyuva" y "Uvipan". El Uvipan era un turrón hecho sobre la base del arrope de uva; y la Soyuva era un producto de panadería hecho con harina de soja y mosto concentrado. Ambos productos fueron elaborados en forma experimental y en algún momento se los usó en efectivos del Ejército y se los incluyó en la dieta de los enfermos del Hospital Militar de Mendoza, pero lamentablemente tenían más gusto a remedio que a comida. "Luego, en 1990, se retomaron las investigaciones pero al poco tiempo se abandonaron por cuestiones de costos y sin lograr una buena aceptabilidad en el gusto", admitió la ingeniera química Claudia Quini, del INV.
Esta nueva etapa que se inicia "tiene el propósito de obtener un producto de alto valor calórico y nutritivo mediante el uso del mosto concentrado de uva y harina de soja, y confiamos que esta vez, la moderna tecnología y los nuevos conocimientos, han de permitir lograr un producto de gran aceptabilidad", explicó Quini.
La ingeniera sostuvo que el comestible cuya característica se estudia "aportará azúcares para otorgar energía al organismo a través del derivado de la uva y un alto poder proteico con el aporte de la soja".La soja posee un altísimo tenor de proteínas de muy buena calidad y contiene los diez aminoácidos esenciales para descomponerlas y contribuir al crecimiento humano, que son: Isoleucina, Leucina, Aisina, Metionina, Cistina, Fenllanima, Tirosina, Treonina, Triptofano y Valina.
Por su parte, el mosto concentrado contiene alrededor de 800 gramos de azúcares por litro y está compuesto por varios minerales que actúan en los procesos metabólicos del organismo, tales como Cobre, Fósforo, Cinc, Potasio, Sodio, Hierro, Magnesio, Manganeso, Calcio y vitaminas grupo B y C.
Con la combinación de ambos se hará un producto de bajo costo, un alimento casi completo, que no será necesario cocinar ni preparar. "Ojalá que consigamos otorgarle un rico sabor, que guste especialmente a los chicos", explicó Quini. (TELAM)
Esta nueva etapa que se inicia "tiene el propósito de obtener un producto de alto valor calórico y nutritivo mediante el uso del mosto concentrado de uva y harina de soja, y confiamos que esta vez, la moderna tecnología y los nuevos conocimientos, han de permitir lograr un producto de gran aceptabilidad", explicó Quini.
La ingeniera sostuvo que el comestible cuya característica se estudia "aportará azúcares para otorgar energía al organismo a través del derivado de la uva y un alto poder proteico con el aporte de la soja".La soja posee un altísimo tenor de proteínas de muy buena calidad y contiene los diez aminoácidos esenciales para descomponerlas y contribuir al crecimiento humano, que son: Isoleucina, Leucina, Aisina, Metionina, Cistina, Fenllanima, Tirosina, Treonina, Triptofano y Valina.
Por su parte, el mosto concentrado contiene alrededor de 800 gramos de azúcares por litro y está compuesto por varios minerales que actúan en los procesos metabólicos del organismo, tales como Cobre, Fósforo, Cinc, Potasio, Sodio, Hierro, Magnesio, Manganeso, Calcio y vitaminas grupo B y C.
Con la combinación de ambos se hará un producto de bajo costo, un alimento casi completo, que no será necesario cocinar ni preparar. "Ojalá que consigamos otorgarle un rico sabor, que guste especialmente a los chicos", explicó Quini. (TELAM)







