Una "Misteriosa petunia" impulsa el estudio genético

El silencio de los genes es crucial en la investigación farmacológica.

25 Septiembre 2002
Richard Jorgensen quería producir petunias moradas incorporándole a la planta una copia del gen que produce el pigmento de ese color. Pero las flores salieron blancas. El sorprendente resultado desafió la lógica genética. Luego de aparecer en la portada de una importante revista botánica, el experimento desató una ola de pesquisas científicas. Y ahora, más de una década después, los biólogos están empezando a entender lo que salió mal. Han descubierto lo que parece ser una pieza crucial de la maquinaria celular, un proceso mediante el cual las células animales y vegetales parecen aniquilar la actividad de algunos genes. Científicos dicen que el hallazgo puede explicar algunos aspectos de las funciones vitales básicas.También los empresarios están apostando a que producirá supermedicinas que actúen como torpedos moleculares contra el virus del sida (HIV) o el cáncer. Un experimento en el Instituto de Tecnología de Massachusetts mostró que el contagio del HIV puede frenarse usando este nuevo conocimiento para apuntar a las moléculas de ácido ribonucleico (ARN) en el código genético del virus. Otros intentan determinar si la técnica es capaz de atacar el cáncer en ratones de laboratorio. (The Wall Street Journal)

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