Infecciones: potentes gérmenes viven en los hospitales

Los enfermos agudos son el blanco de los poderosos microbios, duros de matar. En los EE.UU. crearon centros para evitar la propagación de patologías intrahospitalarias. Cada día hay más microorganismos que no responden a los antibióticos tradicionales.

25 Septiembre 2002
En la Argentina hay datos aislados sobre las tasas de infección hospitalaria, que en general son más altas que en los países desarrollados. Y si bien hay un decreto de emergencia sanitaria, por el cual se han bajado prestaciones y se maneja en forma arbitraria toda la medicina, ese decreto deja muy claro que se deben mantener las prestaciones y todo lo necesario para la prevención y el tratamiento de la patología infectocontagiosa. Lamentablemente, esto no ocurre, porque, por ejemplo, el costo del papel para las toallas de manos, o el de los guantes, ha aumentado en forma muy importante. La realidad es que en los hospitales cada vez hay más carencia de insumos, desde el jabón, los antisépticos y el alcohol para lavarse las manos, hasta los dispositivos, como catéteres. "Esta es una ocasión para racionalizar las cosas en forma inteligente y adecuada. Si esto no se hace, en un futuro cercano el problema va a ser muy serio, porque hay poca disponibilidad de antibióticos, no se emplean adecuadamente, y si no se toman medidas adecuadas de prevención va a haber una amplia diseminación de enfermedades resistentes, lo cual aumentará el gasto de antibióticos. En definitiva, la no prevención va a tener un costo altísimo en vidas y en términos económicos", afirmó el infectólogo Guillermo Benchetrit.

En los hospitales proliferan gérmenes resistentes que atentan contra la salud

Aunque parezca una paradoja, permanecer internado en un hospital puede representar una grave amenaza para la salud. Tal afirmación tiene su origen en que en los centros sanitarios se encuentran gérmenes muy potentes que desarrollaron resistencia a los antibióticos usados para combatirlos. Y el uso de dispositivos externos (como, por ejemplo, los catéteres) aumentan la posibilidad de que las bacterias invadan al organismo.

Programas y estrategias
Cada año, aproximadamente 2 millones de personas se infectan en un hospital de los Estados Unidos. De ellos, 90.000 mueren a causa de tal infección.
Para prevenir la aparición y contagio de infecciones, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de ese país diseñaron una estrategia consistente en la implementación de programas de "12 pasos para prevenir la resistencia antimicrobiana".
El primer plan puesto en marcha es el referido a infecciones en adultos hospitalizados.
Los 12 pasos a seguir contemplan cuatro aspectos básicos: prevención de las infecciones, diagnóstico y tratamiento efectivo de las mismas; uso prudente de los antibióticos y prevención de la transmisión (contagio).

Opina un especialista
Según detalló el doctor Guillermo Benchetrit, jefe de Infectología del Instituto Lanari y presidente de la Sociedad Argentina de Infectología, "estas normas hacen hincapié en el empleo de vacunas y de métodos diagnósticos antes de indicar antibióticos". Más del 70% de las bacterias que causan infecciones hospitalarias son resistentes a por lo menos una de las drogas más comúnmente usadas para tratarlas. Y las personas infectadas con gérmenes resistentes a los antibióticos están más expuestas a periodos de internación prolongados, debiendo ser tratadas con fármacos muy fuertes, de segunda o tercera elección, y a menudo más costosos.

Educar al personal
"Hay que educar al personal de salud (tanto médicos como enfermeros), distribuir adecuadamente los recursos, las instituciones tienen que hacerse cargo de los programas de control de infecciones, y la sociedad debe exigir un mayor cumplimiento de todas las pautas de calidad de atención médica", declaró el doctor Benchetrit.

Algunas bacterias sobreviven

Como la cadena para llegar al diagnóstico de la infección en pacientes críticos es complicada, se suele dar antibióticos, aunque sean costosos. Los antibióticos matan gran cantidad de bacterias, pero siempre sobreviven algunas y se hacen resistentes.
Estas bacterias resistentes se transmiten a través de las manos del personal a otros pacientes (los colonizan) o, sin transmitirse, la selección del antibiótico hace que la flora del paciente se haga resistente y le produzca una infección endógena.
"El programa pone especial énfasis en llegar al diagnóstico por procedimientos invasivos y en la consulta al especialista para tratar de aclarar la situación y usar en forma juiciosa los antibióticos. Y también el empleo de métodos de barrera ( lavado de manos y uso de guantes), para evitar estos problemas", dice Guillermo Benchetrit.En EE.UU. hay bacterias resistentes a casi todos los antibióticos, dejando pocas opciones terapéuticas, como, por ejemplo, el enterococo resistente a la vancomicina. Aquí, se recurre al linezolid, un antibiótico efectivo ante las cepas resistentes".
En la Argentina hay datos aislados sobre las tasas de infección hospitalaria, que en general son más altas que en los países desarrollados. Y si bien hay un decreto de emergencia sanitaria, por el cual se han bajado prestaciones y se maneja en forma arbitraria toda la medicina, ese decreto deja muy claro que se deben mantener las prestaciones y todo lo necesario para la prevención y el tratamiento de la patología infectocontagiosa. Lamentablemente, esto no ocurre, porque, por ejemplo, el costo de las toallas de manos o los guantes, ha aumentado en forma alarmante.

Hay pacientes susceptibles
Se infectan fácilmente

Entre los principales factores que fomentan la resistencia bacteriana se encuentran: el uso desmedido de antibióticos, la transmisión de infecciones y la existencia de ?huéspedes susceptibles de infectarse?, es decir, de personas con alto riesgo de desarrollar una infección ya sea porque han estado expuestas a antibióticos, presentan un estado delicado, son de edad avanzada, se les están realizando procedimientos invasivos o porque tienen enfermedades subyacentes.

Jerarquizan al infectólogo
Método de doble filo

El programa CDC (12 pasos para prevenir las infecciones) es una forma simplificada de presentar el problema para tratar solucionarlo fácilmente. Un método pedagógico para facilitar la comprensión de todo el personal de salud. Plantean pasos sucesivos, de escalones a cumplir, en los cuales jerarquizan mucho el rol del infectólogo y el manejo de los dispositivos que, por un lado, salvan vidas, pero por el otro son los que favorecen el ingreso de microorganismos que pueden producir infecciones.

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