18 Septiembre 2002 Seguir en 
El estudio de cuatro años, patrocinado por Roche, es el más grande y más extenso hasta la fecha sobre el efecto de el medicamento contra la obesidad en la prevención de la diabetes. De los 3.304 pacientes en riesgo que participaron en el estudio, los que tomaron xenical mientras hacían dieta y ejercicio redujeron su riesgo de desarrollar diabetes en un 37%, comparado con los que sólo hicieron cambios saludables en su estilo de vida.
Después de cuatro años, el 26% de los que tomaron xenical lograron perder un 10% de su peso sin recuperarlo después, mientras que sólo un 16% de los pacientes que no tomaron el medicamento lo hicieron. En ese lapso, el 6,2% de los que tomaron la droga desarrollaron diabetes. Este estudio se suma al creciente cuerpo de datos investigativos según los cuales, en ciertos casos, un estilo de vida saludable junto con ciertas medicinas puede prevenir la diabetes de manera incluso más efectiva.
"El estilo de vida es siempre la base de la prevención de la diabetes", dijo Jarl Torgerson, del Hospital Universitario Sahlgrenska, en Goteborg, Suecia, e investigador principal en las pruebas. "Pero con un agente de reducción de peso, la gente podría ir más allá en su esfuerzo por detener la enfermedad". Ello podría ofrecer también a las farmacéuticas un mercado inmenso y potencialmente lucrativo. Al ir en aumento la obesidad y la inactividad, la diabetes es una de las enfermedades de más rápido auge en el mundo, afectando hoy a más de 150 millones de personas y a 300 millones para el 2025. (Wall Street Journal)
Después de cuatro años, el 26% de los que tomaron xenical lograron perder un 10% de su peso sin recuperarlo después, mientras que sólo un 16% de los pacientes que no tomaron el medicamento lo hicieron. En ese lapso, el 6,2% de los que tomaron la droga desarrollaron diabetes. Este estudio se suma al creciente cuerpo de datos investigativos según los cuales, en ciertos casos, un estilo de vida saludable junto con ciertas medicinas puede prevenir la diabetes de manera incluso más efectiva.
"El estilo de vida es siempre la base de la prevención de la diabetes", dijo Jarl Torgerson, del Hospital Universitario Sahlgrenska, en Goteborg, Suecia, e investigador principal en las pruebas. "Pero con un agente de reducción de peso, la gente podría ir más allá en su esfuerzo por detener la enfermedad". Ello podría ofrecer también a las farmacéuticas un mercado inmenso y potencialmente lucrativo. Al ir en aumento la obesidad y la inactividad, la diabetes es una de las enfermedades de más rápido auge en el mundo, afectando hoy a más de 150 millones de personas y a 300 millones para el 2025. (Wall Street Journal)







