La diabetes aparece cuando el páncreas no segrega suficiente insulina

Hoy se diagnostica el trastorno cuando el nivel de glucosa, en ayunas, es mayor a 125 mg%. Los signos de la dolencia son aumento del apetito, de la sed y de la frecuencia de la micción.

28 Agosto 2002
La diabetes es una enfermedad que se caracteriza por la elevación de la glucemia en sangre, comunmente denominada "azúcar". Esta alteración se debe a un proceso en el que el páncreas no segrega suficiente insulina, o bien la producción es suficiente pero las células del organismo no pueden utilizarla de manera adecuada.

¿Qué valores de glucemia son los aceptables?
Actualmente se diagnostica diabetes cuando el valor de glucemia en ayunas es mayor a 125 mg%. Cuando se presentan valores de glucemia entre 110 a 125 mg% hablamos de intolerancia a los hidratos de carbono.

¿Qué significado tiene esto?
Son pacientes que pueden desarrollar o no en un futuro la enfermedad. Debemos controlarlos anualmente y no requieren tratamiento, excepto un control del peso si presentan sobrepeso. Para que la glucosa pueda ser utilizada por las células del organismo como fuente de energía o bien para que pueda ser almacenada para ser usada posteriormente, es necesaria la presencia de insulina.
La insulina es una hormona producida por el páncreas que ayuda el ingreso de la glucosa al interior de las células, y sin ella el organismo no puede utilizar los alimentos que ingiere. La falta de producción de insulina o la incapacidad del organismo para utilizarla correctamente conduce a una clasificación de la diabetes. Existen varios tipos de diabetes pero los 2 grandes grupos son:

Tipo I o insulinodependiente
El páncreas no produce o produce insulina en muy pequeñas cantidades. Este tipo de diabetes se la llamaba anteriormente diabetes insulinodependiente o juvenil, pero el término más aceptado en la actualidad es de diabetes tipo I.
Se debe a una destrucción autoinmune de las células beta del páncreas mediada por las cÈlulas del sistema inmunológico. Son personas con un peso normal o a veces inferior al normal. Aquellos que la padecen deben aplicarse insulina diariamente, con un programa de alimentación adecuado, ejercicio y controles de laboratorio. La elevación de los niveles de glucemia en cifras superiores a 250 mg% sumado al déficit absoluto o relativo de insulina puede llevar al enfermo a una situación considerada como una emergencia médica denominada cetoacidosis. Existen algunas formas de diabetes en individuos asiáticos o africanos en quienes no existe evidencia de destrucción autoinmune.

Tipo II o no insulinodependiente
Este tipo de diabetes era conocida anteriormente como no insulinodependiente o del adulto, presentándose generalmente luego de los 40 años de edad, y se asocia con la obesidad. El p;ancreas produce insulina pero la misma es insuficiente o las células del organismo no pueden utilizarla correctamente.
Esta forma de diabetes no requiere insulina y se trata con un plan de alimentación adecuado y el uso de medicación llamada hipoglucemiantes orales.

Síntomas de la enfermedad
Hay 3 síntomas característicos:
Polifagia: es el incremento del apetito.
Polidipsia: aumento de la sed.
Poliuria: aumento de la frecuencia de emisión de orina.
La disminución de peso es característica en insulinodependientes junto al aumento del apetito.
¿Por qué algunas personas desarrollan diabetes? Existen 3 factores importantes: edad, sobrepeso y herencia:
La diabetes es una enfermedad cuya prevalencia se da en la edad media y tardía. Desde el nacimiento hasta los 20 años sólo 1 cada 900 personas tienen diabetes. Entre los 41 y 50 años 1 de cada 200 personas tienen diabetes, y en mayores de 61 años 1 de cada 50 la padecen.
El 80% de las personas con diabetes tipo II se encuentran con sobrepeso cuando se les diagnostica la enfermedad.
Aquellas personas con familiares diabéticos tienen una mayor probabilidad de padecer diabetes que aquellas sin antecedentes familiares.

Complicaciones de la patología
La diabetes es una enfermedad crónica que exige un tratamiento médico contínuo y la educación del enfermo para evitar las complicaciones agudas y reducir el riesgo de complicaciones tardías. Las complicaciones agudas son la cetoacidosis y la hipoglucemia, es decir el descenso de los niveles de glucemia por debajo de 50 mg%. Las complicaciones crónicas se desarrollan en forma progresiva, a lo largo de los años, cuando el nivel de glucosa en sangre se halla continuamente alto. Los órganos más dañados son el riñón, los ojos y el sistema nervioso (nefropatía diabética, retinopatía diabética y neuropatía, respectivamente.

El tratamiento
Se debe mantener al enfermo en un estado de normoglucemia. Hay 4 pilares fundamentales:
Es fundamental un correcto plan alimentario: aportar las calorías necesarias para llevarlo al peso normal. Es frecuente en los diabéticos tipo I el bajo peso o la desnutrición, y en diabéticos tipo II la presencia de sobrepeso.
Incluir ejercicios regulares porque disminuye la cantidad de azúcar en la sangre y el requerimiento de insulina.
La dosis de insulina debe ser indicada por el médico tratante.
Los hipoglucemiantes son útiles en pacientes con diabetes tipo II cuando el plan alimentario fracasa. (DyN)

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