La anemia en las embarazadas exige un suplemento de hierro

Las consecuencias de la deficiencia de hierro son el aumento de probabilidades en la mortalidad materna después del parto.

14 Agosto 2002
La cifra que se esgrime en Argentina sobre el porcentaje de embarazadas anémicas -no menor a un 30%-, es considerada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como umbral para indicar la suplementación universal de hierro a todas las mujeres gestantes, sin la necesidad de pedir un análisis previo.
Anemia es la disminución de hemoglobina en sangre originada por la falta de hierro en la dieta , y los grupos de población más afectados son los niños desde los 6 hasta los 24 meses y las embarazadas.

Consecuencias graves
Las consecuencias de la deficiencia de hierro son el aumento de probabilidades en la mortalidad materna después del parto (sólo en anemias severas), prematurez, retardo en el crecimiento fetal, cansancio y apatía que dificulta el cuidado de la madre y del recién nacido.
Cuando una mujer gestante está anémica es muy común que también tenga carencia de macronutrientes. La suma de estas carencias incide en el tamaño del feto y la posibilidad de contraer infecciones.
La doctora Diana Galimberti jefa de la División de Obstetricia del Hospital Alvarez y presidente de la Asociación Argentina por la Salud Sexual y Reproductiva de la Sociedad Latinoamericana de Anticoncepción, aclara la situación. "Cuando hay una faltante de hierro y ácido fólico, es muy difícil que la mujer no esté desnutrida. Se observa lo que normalmente se llama la cara oculta de la desnutrición: son obesas pero padecen una anemia importante por la dieta que ingieren, ricas en grasas e hidratos de carbonos y carente de proteínas. Esto impide un correcto oxigenamiento de la madre hacia el bebé".
Aunque en una primera etapa de la gestación, con el cese de la menstruación, el balance de hierro es positivo, luego comienza la disminución. En el tercer trimestre de gestación el feto capta la mayor cantidad de hierro. "Si a esta pérdida, le sumamos la cantidad de sangre que se pierde durante el parto, el cupo de hierro que la mujer requiere no puede ser cubierta con una dieta alimenticia, necesita suplemento adicional", dice la obstetra. En el Congreso Latinoamericano de Nutrición efectuado en Buenos Aires, se difundieron las cifras logradas tras un estudio realizado en diversas y opuestas regiones: en Tierra del Fuego se registró un 38.6% de mujeres anémicas durante la gestación.
En el Chaco, los números no estuvieron tan alejados del punto sureño, fue del 35.8%. La mujeren edad fértil no embarazada con problemas de anemia, también debe ser consideradacomo un doble factor de riesgo para su futura concepción, tanto por la falta de hierro en el inicio del embarazo (aunque reciba en el momento suplementación no modifica la situación del feto), como por la carencia de ácido fólico. Estos deben administrarse 3 meses antes del embarazo para evitar trastornos como la espina bífida, que suele ocurrir en los primeros días de la gestación.

Tamaño texto
Comentarios