14 Agosto 2002 Seguir en 
El glaucoma afecta a aproximadamente a 90.000 personas en nuestro país. Esta enfermedad representa la tercera causa de ceguera irreversible, después de la retinopatía diabética y de la degeneración senil de la visión. La buena noticia, según el doctor Fabián Lerner, médico oftalmólogo del hospital Santa Lucía, de Buenos Aires, es que en los últimos años se han producido muchos cambios en el diagnóstico, en el tratamiento e incluso en la definición de la enfermedad. "Antes era sinónimo de hipertensión ocular y hoy se sabe que éste es un factor de riesgo, pero que no implica necesariamente que se padecerá la enfermedad", aclaró. También informó que se simplificó la terapia: antes, el paciente debía ponerse gotas en los ojos hasta 8 veces al día; hoy basta con sólo una dosis diaria.
Científicos aseguran que el glaucoma no es sinónimo de hipertensión ocular
El glaucoma proviene del griego glaukos, que significa destellos verde-azulados.
Representa la tercera causa de ceguera legal irreversible, después de la retinopatía diabética, o sea la enfermedad de la retina que acompaña a la diabetes mellitus y de la degeneración senil de la retina.
Canales obstruidos
En términos generales, se trata de una obstrucción o interrupción del drenaje del líquido que circula en la parte anterior de el globo ocular que se conoce con el nombre de humor acuoso.
El humor acuoso penetra por un lado -partiendo de los procesos ciliares- y sale o drena por otro lado a través del conducto de Schlemm ubicado en el ángulo formado por el iris y la córnea. El iris es la porción coloreada del ojo y tiene en el centro la pupila a través de la cual penetran al ojo la luz y las imágenes visuales.
Los síntomas más habituales de glaucoma son: visión borrosa en un ojo, usualmente alrededor de las luces, dolor y enrojecimiento; la visión se pierde con rapidez y puede haber otros síntomas como náusea y vómito. Cuando una persona desarrolla de manera aguda dolor ocular, debe recurrir al especialista cuanto antes.
Noventa mil afectados
A pesar de ser fácilmente diagnosticable, se estima que en la Argentina hay casi 90.000 personas afectadas.
La buena noticia, señala el doctor Fabián Lerner, médico oftalmólogo del hospital Santa Lucía, "es que en los últimos años se han producido muchos cambios en el diagnóstico, el tratamiento e incluso en la definición de esta enfermedad.
"Antes se consideraba que era sinónimo de hipertensión ocular, y hoy se sabe que este es un factor de riesgo pero que no implica necesariamente que se padecerá la enfermedad", sostiene el especialista.
Curso de actualización
Recientemente, la Universidad Favaloro realizó un Curso de Actualización en Glaucoma dirigido a oftalmólogos de Argentina, Chile y Uruguay, que fue transmitido vía internet a un médicos oftalmólogos de todo el país, así como también del exterior.
La actividad académica fue dirigida por el doctor Lerner y contó con la participación del doctor Héctor Borel, profesor de oftalmología de la Universidad de los Andes, Chile.Al finalizar el curso, estos dos especialistas expusieron las últimas novedades sobre esta patología que afecta a entre el 2% y el 4% de la población, principalmente a las personas mayores de 40 años.
Hipertensión y glaucoma
"En su más reciente definición de glaucoma, la Academia Norteamericana de Oftalmología no hace referencia a la presión ocular -comentó el doctor Lerner- Lo define como una neuropatía óptica multifactorial, y esta es una definición a la que nos cuesta acostumbrarnos ya que como oftalmólogos nosotros aprendimos que el glaucoma estaba ligado a la alta presión ocular".
Hoy se sabe que hay pacientes que tienen hipertensión ocular y que nunca van a desarrollar un glaucoma, así como también hay otro grupo que desarrolla esta afección a pesar de tener grados de presión ocular normales.
Qué dicen los estudios
"Estudios multicéntricos realizados en los últimos años han permitido entender un poco más por qué el glaucoma se comporta de esta forma", agrega Lerner.
Un estudio realizado sobre 1600 pacientes reveló que aquellos que sufrían el daño del nervio óptico característico de esta enfermedad eran los que tenían una presión ocular de más de 36 milímetros de mercurio. Pero aquellos que tenían una presión de entre 22 y 25 milímetros de mercurio (una presión considerada por encima de lo normal) no sufrían daños similares.
Un gran logro fue simplificar la terapia
"El gran problema del glaucoma es que pese a que su diagnóstico es muy sencillo, la mitad de los enfermos no sabe que padece el mal -aseguró el doctor Borel-. La gente debe ir al oftalmólogo una vez al año para hacerse un control, especialmente después de los 40años que es cuando aumenta el riesgo de sufrir esta afección ocular".
Además, comentó que en los últimos años produjo la introducción de nuevas drogas y de nuevas formas quirúrgicas para tratar el glaucoma. Se amplió el arsenal terapéutico del que dispone el oftalmólogo para frenar la evolución del glaucoma".Uno de los grandes avances en el tratamiento medicamentoso ha sido su simplificación .Antes el paciente debía ponerse gotas en los ojos hasta ocho veces al día; hoy basta con sólo una dosis.
El éxito de estos tratamientos dependerá del diagnóstico precoz. "Lo que se puede lograr es detener el avance de la enfermedad, pero todavía no existe forma de recuperar la visión que ha perdido el paciente", agregó el doctor Lerner.
"Aún así, la gente debe saber que si comienza el tratamiento a tiempo y cumple con el mismo va a tener una visión normal durante el resto de su vida", concluyó el oftalmólogo.
TIPOS DE GLAUCOMA
Glaucoma congénito: Se produce como consecuencia de un desarrollo defectuoso de las vías de salida del humor acuoso. En las primeras semanas o meses de vida, el niño va a presentar lagrimeo y fotofobia (no es capaz de mantener los ojos abiertos cuando hay luz). La córnea va perdiendo transparencia y se ve blanquecina. Paralelamente, el ojo, a raíz de la suba de presión en su interior, va aumentando de tamaño. Hay que tener especial cuidado con los niños que tienen los ojos mucho mas grandes que el resto de los chicos de su misma edad, sobre todo si les molesta mucho la luz.
Glaucoma crónico de ángulo abierto: Es el más frecuente de todos los glaucomas, pues supone aproximadamente las tres cuartas partes de los que se diagnostican. Se produce por el deterioro progresivo del sistema de eliminación del humor acuoso, que de una forma natural se produce con la edad, pero en este caso se exagera hasta perder la capacidad de mantener una cifra normal de presión intraocular. La afección se presenta de una forma muy lenta sin producir síntomas que la persona que lo sufre, sea capaz de detectar.
Glaucoma agudo o de ángulo cerrado: Esta forma, la más conocida por presentarse con gran dolor y brusca disminución de la vista, visión de halos coloreados alrededor de las luces, e incluso sensación de náuseas, vómitos. Se produce por el cierre brusco de las vías de eliminación del humor acuoso, como consecuencia de que por la forma especial del ojo de estas personas, el ángulo a través del cual se ha de eliminar este líquido, es excesivamente estrecho y, es posible, que en determinadas circunstancias, las paredes de este ángulo se pongan en contacto, obstruyendo por completo el paso. Esto produce la rapidísima elevación de la presión y el intensísimo dolor (dolor de clavo).
Científicos aseguran que el glaucoma no es sinónimo de hipertensión ocular
El glaucoma proviene del griego glaukos, que significa destellos verde-azulados.
Representa la tercera causa de ceguera legal irreversible, después de la retinopatía diabética, o sea la enfermedad de la retina que acompaña a la diabetes mellitus y de la degeneración senil de la retina.
Canales obstruidos
En términos generales, se trata de una obstrucción o interrupción del drenaje del líquido que circula en la parte anterior de el globo ocular que se conoce con el nombre de humor acuoso.
El humor acuoso penetra por un lado -partiendo de los procesos ciliares- y sale o drena por otro lado a través del conducto de Schlemm ubicado en el ángulo formado por el iris y la córnea. El iris es la porción coloreada del ojo y tiene en el centro la pupila a través de la cual penetran al ojo la luz y las imágenes visuales.
Los síntomas más habituales de glaucoma son: visión borrosa en un ojo, usualmente alrededor de las luces, dolor y enrojecimiento; la visión se pierde con rapidez y puede haber otros síntomas como náusea y vómito. Cuando una persona desarrolla de manera aguda dolor ocular, debe recurrir al especialista cuanto antes.
Noventa mil afectados
A pesar de ser fácilmente diagnosticable, se estima que en la Argentina hay casi 90.000 personas afectadas.
La buena noticia, señala el doctor Fabián Lerner, médico oftalmólogo del hospital Santa Lucía, "es que en los últimos años se han producido muchos cambios en el diagnóstico, el tratamiento e incluso en la definición de esta enfermedad.
"Antes se consideraba que era sinónimo de hipertensión ocular, y hoy se sabe que este es un factor de riesgo pero que no implica necesariamente que se padecerá la enfermedad", sostiene el especialista.
Curso de actualización
Recientemente, la Universidad Favaloro realizó un Curso de Actualización en Glaucoma dirigido a oftalmólogos de Argentina, Chile y Uruguay, que fue transmitido vía internet a un médicos oftalmólogos de todo el país, así como también del exterior.
La actividad académica fue dirigida por el doctor Lerner y contó con la participación del doctor Héctor Borel, profesor de oftalmología de la Universidad de los Andes, Chile.Al finalizar el curso, estos dos especialistas expusieron las últimas novedades sobre esta patología que afecta a entre el 2% y el 4% de la población, principalmente a las personas mayores de 40 años.
Hipertensión y glaucoma
"En su más reciente definición de glaucoma, la Academia Norteamericana de Oftalmología no hace referencia a la presión ocular -comentó el doctor Lerner- Lo define como una neuropatía óptica multifactorial, y esta es una definición a la que nos cuesta acostumbrarnos ya que como oftalmólogos nosotros aprendimos que el glaucoma estaba ligado a la alta presión ocular".
Hoy se sabe que hay pacientes que tienen hipertensión ocular y que nunca van a desarrollar un glaucoma, así como también hay otro grupo que desarrolla esta afección a pesar de tener grados de presión ocular normales.
Qué dicen los estudios
"Estudios multicéntricos realizados en los últimos años han permitido entender un poco más por qué el glaucoma se comporta de esta forma", agrega Lerner.
Un estudio realizado sobre 1600 pacientes reveló que aquellos que sufrían el daño del nervio óptico característico de esta enfermedad eran los que tenían una presión ocular de más de 36 milímetros de mercurio. Pero aquellos que tenían una presión de entre 22 y 25 milímetros de mercurio (una presión considerada por encima de lo normal) no sufrían daños similares.
Un gran logro fue simplificar la terapia
"El gran problema del glaucoma es que pese a que su diagnóstico es muy sencillo, la mitad de los enfermos no sabe que padece el mal -aseguró el doctor Borel-. La gente debe ir al oftalmólogo una vez al año para hacerse un control, especialmente después de los 40años que es cuando aumenta el riesgo de sufrir esta afección ocular".
Además, comentó que en los últimos años produjo la introducción de nuevas drogas y de nuevas formas quirúrgicas para tratar el glaucoma. Se amplió el arsenal terapéutico del que dispone el oftalmólogo para frenar la evolución del glaucoma".Uno de los grandes avances en el tratamiento medicamentoso ha sido su simplificación .Antes el paciente debía ponerse gotas en los ojos hasta ocho veces al día; hoy basta con sólo una dosis.
El éxito de estos tratamientos dependerá del diagnóstico precoz. "Lo que se puede lograr es detener el avance de la enfermedad, pero todavía no existe forma de recuperar la visión que ha perdido el paciente", agregó el doctor Lerner.
"Aún así, la gente debe saber que si comienza el tratamiento a tiempo y cumple con el mismo va a tener una visión normal durante el resto de su vida", concluyó el oftalmólogo.
TIPOS DE GLAUCOMA
Glaucoma congénito: Se produce como consecuencia de un desarrollo defectuoso de las vías de salida del humor acuoso. En las primeras semanas o meses de vida, el niño va a presentar lagrimeo y fotofobia (no es capaz de mantener los ojos abiertos cuando hay luz). La córnea va perdiendo transparencia y se ve blanquecina. Paralelamente, el ojo, a raíz de la suba de presión en su interior, va aumentando de tamaño. Hay que tener especial cuidado con los niños que tienen los ojos mucho mas grandes que el resto de los chicos de su misma edad, sobre todo si les molesta mucho la luz.
Glaucoma crónico de ángulo abierto: Es el más frecuente de todos los glaucomas, pues supone aproximadamente las tres cuartas partes de los que se diagnostican. Se produce por el deterioro progresivo del sistema de eliminación del humor acuoso, que de una forma natural se produce con la edad, pero en este caso se exagera hasta perder la capacidad de mantener una cifra normal de presión intraocular. La afección se presenta de una forma muy lenta sin producir síntomas que la persona que lo sufre, sea capaz de detectar.
Glaucoma agudo o de ángulo cerrado: Esta forma, la más conocida por presentarse con gran dolor y brusca disminución de la vista, visión de halos coloreados alrededor de las luces, e incluso sensación de náuseas, vómitos. Se produce por el cierre brusco de las vías de eliminación del humor acuoso, como consecuencia de que por la forma especial del ojo de estas personas, el ángulo a través del cual se ha de eliminar este líquido, es excesivamente estrecho y, es posible, que en determinadas circunstancias, las paredes de este ángulo se pongan en contacto, obstruyendo por completo el paso. Esto produce la rapidísima elevación de la presión y el intensísimo dolor (dolor de clavo).







