Drogas anticoagulantes evitan muertes

En la Argentina, los ACV son la primera causa de discapacidad. Sin embargo, es ínfimo el número de los que reciben prevención.

24 Julio 2002
Los accidentes cerebrovasculares (ACV, o stroke en inglés) constituyen la tercera causa de muerte en la Argentina y la primera de discapacidad. Y a pesar de que los especialistas estiman que son aproximadamente 20.000 las personas que mueren por año en nuestro país por esta causa, el porcentaje de pacientes en riesgo que reciben tratamiento preventivo es muy pequeño, cuando no ínfimo. Sucede que una de las dos formas de esta suerte de infarto que afecta al cerebro (la variante isquémica) puede ser prevenida en gran medida gracias al consumo de ciertos medicamentos que licuan la sangre (drogas anticoagulantes), impidiendo que se formen los coágulos o trombos que tapan las arterias que irrigan los tejidos cerebrales. Aunque cueste creerlo, la falta de tratamiento de estos pacientes no es un problema exclusivamente argentino: es un problema global.
En los EE.UU., por ejemplo, sólo entre un 20 y un 30% de los pacientes con fibrilación auricular son candidatos al tratamiento con drogas anticoagulantes reciben estos medicamentos. "Uno puede suponer que el porcentaje de pacientes que recibe estas drogas en la Argentina es aún menor", dice el doctor Conrado Estol, que presidió el Congreso Regional de Stroke, que se realizó en Buenos Aires.
El primer estudio científico de las drogas anticoagulantes en afecciones cerebrovasculares data de 1956. "Han pasado más de 40 años y aún no se ha definido cuáles son todas las indicaciones de estas drogas".
"En los últimos doce años se han publicado varios estudios sobre su uso en fibrilación auricular, que es una arritmia muy frecuente que tiende a ocasionar trombosis cerebral (uno de los ACV isquémicos), sobre todo en los pacientes de más de 65 años", responde el especialista.
Estos estudios revelaron que los pacientes con fibrilación auricular se ven beneficiados. "Estos pacientes tienen entre 8 y 12 veces más riesgo de sufrir un accidente cerebrovascular que la población general -dice Estol-, y los estudios demostraron en estos casos la alta eficacia de la medicación anticoagulante".
Pero a mediados de los noventa surgieron un puñado de estudios que cuestionaban esta indicación: postulaban que en los pacientes mayores de 65 años el riesgo de sufrir una hemorragia cerebral por estar anticoagulado empañaba los beneficios de la terapia. "Esta duda fue muy perjudicial para los tratamientos, y se expandió muy rápidamente en distintos ámbitos médicos".
A pesar de que estudios posteriores resolvieron la cuestión -el riesgo de hemorragia estando medicado es menor al 1% anual, mientras que la reducción del riesgo relativo de sufrir un ACV es del 60%- muchos pacientes con fibrilación auricular siguen sin medicación anticoagulante, y por lo tanto en alto riesgo de embolia cerebral. "El riesgo de hemorragia al estar anticoagulado es realmente muy bajo si está bajo control médico, y sin embargo un porcentaje importante de pacientes sigue sin estar medicados cuando deberían estarlo", confirma Estol.

Cifras del mundo y del país
*5 millones es el número de muertes anuales que se producen por ACV en el mundo.
* 15 millones son los casos de ACV no fatales en el mundo.
* 1 de cada 6 pacientes que sufre un ACV repetirá el evento dentro de los siguientes 5 años.
* 1 cada 10 minutos es el número de ACV que se producen en la Argentina.
* 1 muerte cada media hora ocurre por ACV en el país.
* 50% de los pacientes que sufren un ACV queda con algún grado de discapacidad.
* 80% de los ACV pueden ser prevenidos mediante un control de los factores de riesgo (hipertensión, tabaquismo, hipercolesterolemia, exceso de alcohol y presencia de enfermedades que requieren.

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