Hussein espera obtener el respaldo iraquí por otros siete años en el poder

El Pentágono acelera los planes con el propósito de iniciar la invasión a partir de diciembre. Bagdad ha dado muestras de apertura al desarme.

REFERENDUM. Bagdad quiere mejorar el 99,96% de apoyo de 1995.
REFERENDUM. Bagdad quiere mejorar el 99,96% de apoyo de 1995.
15 Octubre 2002
BAGDAD.- El presidente iraquí, Saddam Hussein, en el poder desde 1979, espera obtener el apoyo de la ciudadanía para continuar en el poder otros siete años, en un referéndum previsto para hoy. El gobierno iraquí pretende mejorar el porcentaje de 99,96% de votos que recibió Hussein en 1995, para que ese dato sirva como una muestra de apoyo total y de rechazo a los intentos de Estados Unidos por derrocar al gobernante. Por otra parte, Bagdad ha dado muestras de apertura al desarme al reiterar su compromiso con las inspecciones de armas. Sin embargo, impone condiciones respecto de las inspecciones de los palacios de Hussein, y no asegura la integridad de los inspectores en las zonas de exclusión, donde operan aviones de guerra británicos y estadounidenses.
Por su parte, el presidente estadounidense, George W. Bush, ya tiene la aprobación del Congreso para invadir Irak, de ser necesario, y terminar con los presuntos arsenales de destrucción masiva que esconde Hussein. En ese marco, el Pentágono acelera los preparativos de ataque a Irak. Ayer ordenó revisar los planes de guerra con vistas a realizar despliegues rápidos, lo que permitiría una eventual ofensiva en Irak a partir de diciembre con fuerzas más reducidas. Según el secretario de Defensa, Donald Rumsfeld, se podrían emprender operaciones con menos anticipación y menos tropas de las que se creían necesarias. Por otra parte, el período enero-febrero es considerado ideal para combatir en el desierto iraquí, ya que las tropas con equipos especiales para resistir eventuales ataques químicos o biológicos estarían en mejores condiciones en el frío.
La "fuerza aplastante", doctrina militar que estaba vigente hace unos 20 años, no se mide más en un número de efectivos más importante que el del adversario, porque las armas actuales son más peligrosas. Las municiones de precisión pueden ser diez veces más letales que una bomba, dijo Rumsfeld, ferviente defensor de las Fuerzas Especiales, los comandos que se hicieron célebres en la campaña en Afganistán para derrocar al régimen talibán.

Unos 100.000 hombres
El zarpazo de Rumsfeld contra la doctrina de la "fuerza aplastante" del general Colin Powell -actual secretario de Estado y ex jefe del Estado Mayor durante la Guerra del Golfo en 1991- es un síntoma de las actuales preferencias del Pentágono en relación con Irak. Según expertos, se necesitarán menos de 100.000 soldados estadounidenses en tierra, después de una insistente campaña de ataques aéreos y de operaciones comando.
Por otra parte, Gran Bretaña y EE.UU. enviaron expertos a la ex república soviética de Ucrania para investigar una presunta venta a Irak de un sistema de alta tecnología para detección de aeronaves. Según el Pentágono, ese sistema podría perjudicar la acción militar en curso. (AFP)

Tamaño texto
Comentarios