14 Octubre 2002 Seguir en 
CABO CAÑAVERAL, EEUU.- Los astronautas del transbordador Atlantis realizaron el lunes la tercera y última caminata espacial de su misión, retocando los últimos detalles en la instalación de un nuevo panel de un segmento agregado a la Estación Espacial Internacional (EEI).
El trabajo en el riel espacial fue una vez más el tema central en las tareas del estadounidense David Wolf y del astronauta de origen británico Piers Sellers.
Ambos salieron al espacio y se las arreglaron para llegar con sumo cuidado hasta el riel que eventualmente se extenderá por 105 metros sobre un segmento que todavía está en construcción.
Su primera tarea fue un dificultoso cerrojo en un pequeño riel utilizado para mover el brazo robótico de la estación, de 18 metros de largo, junto al sistema de vías.
El gran brazo, término por el cual es conocido, tendrá un rol vital en enganchar los módulos con el laboratorio para ubicarlos mientras continúa la construcción del puesto en órbita.
"¡Extraordinario Dave! Eso es maravilloso", exclamó la piloto del Atlantis, Pamela Melroy, mientras Wolf usaba una herramienta con mango de pistola para quitar el cerrojo de seguridad.
Por si ese ajuste no hubiera servido, Wolf y Sellers estaban listos para reemplazar todo el sistema de seguridad en el carril.El sábado, ambos activaron un vagón manual que será utilizado por los astronautas para desplazarse a lo largo del carril.
El resto de su trabajo se concentró en completar las conexiones de un panel de 14 metros que el Atlantis llevó al espacio en su carga.
El segmento bajo construcción se convertirá en el elemento más largo de la estación. Eventualmente sostendrá un área de 0,4 hectáreas de paneles solares que suministrarán energía a la estación. También servirá de apoyo para los módulos de laboratorio que serán agregados por los socios de la NASA.
Una grabación del coro del "Aleluya" de Handel resonó en la estación a primera hora el lunes, una forma de celebración por parte de los astronautas luego que el Control de la Misión en Tierra pudiera extender un panel de radiadores de 23 metros que forma parte del panel recientemente instalado.
En principio, el Control de la Misión iba a unir el panel el domingo desde Tierra, pero tuvo que postergar el evento debido a un problema eléctrico.
Cuando un segundo radiador sea colocado, ambos servirán como una especie de equipo de aire acondicionado para la estación, disipando el calor de los módulos utilizados para vivir y trabajar en el espacio.
La del lunes fue la caminata número 46 dedicada a la construcción de la estación desde que fueron lanzados al espacio los primeros elementos de la misma a fines de 1998.De las mismas han participado astronautas estadounidenses, rusos, franceses y canadienses.
Aunque nació en Gran Bretaña, Sellers es considerado estadounidense porque adoptó esa ciudadanía antes de sumarse al cuerpo de astronautas de la NASA.
El Atlantis y su tripulación de seis personas partirán el miércoles de la estación y tienen previsto llegar el viernes al Centro Espacial Kennedy, en el estado norteamericano de Florida.
La tripulación que vive actualmente en la estación integrada por la científica estadounidense Peggy Whitson, el comandante ruso Valery Korzun y su compatriota e ingeniero de vuelo Sergei Treschev, regresará en otro transbordador en noviembre, cuando viaje una nueva tripulación en su reemplazo. (Reuter)
El trabajo en el riel espacial fue una vez más el tema central en las tareas del estadounidense David Wolf y del astronauta de origen británico Piers Sellers.
Ambos salieron al espacio y se las arreglaron para llegar con sumo cuidado hasta el riel que eventualmente se extenderá por 105 metros sobre un segmento que todavía está en construcción.
Su primera tarea fue un dificultoso cerrojo en un pequeño riel utilizado para mover el brazo robótico de la estación, de 18 metros de largo, junto al sistema de vías.
El gran brazo, término por el cual es conocido, tendrá un rol vital en enganchar los módulos con el laboratorio para ubicarlos mientras continúa la construcción del puesto en órbita.
"¡Extraordinario Dave! Eso es maravilloso", exclamó la piloto del Atlantis, Pamela Melroy, mientras Wolf usaba una herramienta con mango de pistola para quitar el cerrojo de seguridad.
Por si ese ajuste no hubiera servido, Wolf y Sellers estaban listos para reemplazar todo el sistema de seguridad en el carril.El sábado, ambos activaron un vagón manual que será utilizado por los astronautas para desplazarse a lo largo del carril.
El resto de su trabajo se concentró en completar las conexiones de un panel de 14 metros que el Atlantis llevó al espacio en su carga.
El segmento bajo construcción se convertirá en el elemento más largo de la estación. Eventualmente sostendrá un área de 0,4 hectáreas de paneles solares que suministrarán energía a la estación. También servirá de apoyo para los módulos de laboratorio que serán agregados por los socios de la NASA.
Una grabación del coro del "Aleluya" de Handel resonó en la estación a primera hora el lunes, una forma de celebración por parte de los astronautas luego que el Control de la Misión en Tierra pudiera extender un panel de radiadores de 23 metros que forma parte del panel recientemente instalado.
En principio, el Control de la Misión iba a unir el panel el domingo desde Tierra, pero tuvo que postergar el evento debido a un problema eléctrico.
Cuando un segundo radiador sea colocado, ambos servirán como una especie de equipo de aire acondicionado para la estación, disipando el calor de los módulos utilizados para vivir y trabajar en el espacio.
La del lunes fue la caminata número 46 dedicada a la construcción de la estación desde que fueron lanzados al espacio los primeros elementos de la misma a fines de 1998.De las mismas han participado astronautas estadounidenses, rusos, franceses y canadienses.
Aunque nació en Gran Bretaña, Sellers es considerado estadounidense porque adoptó esa ciudadanía antes de sumarse al cuerpo de astronautas de la NASA.
El Atlantis y su tripulación de seis personas partirán el miércoles de la estación y tienen previsto llegar el viernes al Centro Espacial Kennedy, en el estado norteamericano de Florida.
La tripulación que vive actualmente en la estación integrada por la científica estadounidense Peggy Whitson, el comandante ruso Valery Korzun y su compatriota e ingeniero de vuelo Sergei Treschev, regresará en otro transbordador en noviembre, cuando viaje una nueva tripulación en su reemplazo. (Reuter)







