13 Octubre 2002 Seguir en 
CARACAS - El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, recibió hoy un masivo apoyo de sus partidarios con una marcha para conmemorar los seis meses de su reinstalación en la presidencia después de un breve derrocamiento.
Respaldado por lo que llamó una "verdadera marea popular" reunida en la céntrica avenida Bolívar, el mandatario dijo que no aceptará las amenazas de la oposición de llamar a una huelga si para el 15 de octubre no ha renunciado o convocado a elecciones.
"Estoy amenazado. ?Qué miedo tengo! Tengo tres días para renunciar. Reto a la oposición a que haga la huelga ya, a ver quién puede más", dijo Chávez en tono retador frente a una multitudinaria concentración.
El mandatario dijo que la marcha oficialista superó a la manifestación de la oposición del jueves, a la que asistió más de un millón de personas, afirmando que reunió no menos de "dos millones de personas".
Chávez ordenó que su discurso fuera transmitido en cadena de radio y televisión, bajo amenaza de suspender las señales de los canales que se negaran a cumplir la interconexión.
Al terminar la cadena, las televisoras emitieron declaraciones anteriores del ministro del Interior, Diosdado Cabello, en las que señala que para poder reunir un millón de personas se tendría que cubrir un tramo carretero de unos 30 kilómetros.La avenida Bolívar, de unos 3,5 kilómetros, no fue cubierta en su totalidad por la masa humana, según las imágenes transmitidas.
Desde una inmensa tarima y frente a una "marea popular" en apoyo a la "democracia bolivariana", Chávez dijo que no aceptará el ultimátum de la oposición porque la democracia y la Constitución no se "negocian".
Agregó que el llamado a huelga pretende enmascarar un "intento golpista y fascista", impulsado por "élites privilegiadas".Reiteró su rechazo al ultimátum que le dio la oposición en la marcha del jueves para que renuncie o convoque a elecciones adelantadas, o en caso contrario enfrentará un llamado a huelga general desde el 21 de octubre.
Agregó que quienes exigen elecciones adelantadas saben que eso no es posible porque no lo contempla la Constitución y que sólo pretenden "enmascarar un golpe de Estado".Indicó que las elecciones presidenciales están previstas para diciembre de 2006 y que en caso de que la oposición logre recolectar las firmas necesarias, podrá intentar un referéndum revocatorio del mandato a finales de 2003.
"Ahora andan con una consigna de 'elecciones ya'. Pero esa es una manera de enmascararse porque lo que quieren es darme un golpe. Lo que pasa es que no tienen coraje para reconocerlo. El pedido de elecciones es una máscara para esconder al fascismo y al golpismo. Además, perro que ladra no muerde", recalcó.
La manifestación salió de varias partes de Caracas para concentrarse en la avenida Bolívar, lugar que también fue desbordado el jueves por una marcha de la oposición.El recorrido principal partió del suroeste de Caracas, que hasta la avenida Bolívar comprende un tramo de 17 kilómetros, casi el doble de la ruta opositora del jueves.
Los organizadores oficialistas dijeron que no querían comparar la marcha con la realizada por la oposición, pero la presentaron como una manifestación de la "mayoría del pueblo".Las participantes llegaron de varias ciudades del país y en la caminata gritaron el principal lema de la manifestación, "por la paz, la democracia y el trabajo".
"Esta es la respuesta del pueblo a quienes piden elecciones. El pueblo está dispuesto a sacrificarse para mantener en el poder al presidente Chávez", dijo el vicepresidente ejecutivo, José Vicente Rangel.
La oposición denunció que el gobierno gastó una suma millonaria para movilizar gente desde el interior en más de 4.600 autobuses, utilizando los recursos públicos en actos proselitistas.
Con la marcha, el oficialismo celebró los seis meses del regreso de Chávez al poder, luego que el 11 de abril una desobeciencia militar precipitó su salida por unas 48 horas.Según el oficialismo, hace seis meses fue derrotado un movimiento "golpista y fascista" que intentó desconocer la Constitución. (DPA)
Respaldado por lo que llamó una "verdadera marea popular" reunida en la céntrica avenida Bolívar, el mandatario dijo que no aceptará las amenazas de la oposición de llamar a una huelga si para el 15 de octubre no ha renunciado o convocado a elecciones.
"Estoy amenazado. ?Qué miedo tengo! Tengo tres días para renunciar. Reto a la oposición a que haga la huelga ya, a ver quién puede más", dijo Chávez en tono retador frente a una multitudinaria concentración.
El mandatario dijo que la marcha oficialista superó a la manifestación de la oposición del jueves, a la que asistió más de un millón de personas, afirmando que reunió no menos de "dos millones de personas".
Chávez ordenó que su discurso fuera transmitido en cadena de radio y televisión, bajo amenaza de suspender las señales de los canales que se negaran a cumplir la interconexión.
Al terminar la cadena, las televisoras emitieron declaraciones anteriores del ministro del Interior, Diosdado Cabello, en las que señala que para poder reunir un millón de personas se tendría que cubrir un tramo carretero de unos 30 kilómetros.La avenida Bolívar, de unos 3,5 kilómetros, no fue cubierta en su totalidad por la masa humana, según las imágenes transmitidas.
Desde una inmensa tarima y frente a una "marea popular" en apoyo a la "democracia bolivariana", Chávez dijo que no aceptará el ultimátum de la oposición porque la democracia y la Constitución no se "negocian".
Agregó que el llamado a huelga pretende enmascarar un "intento golpista y fascista", impulsado por "élites privilegiadas".Reiteró su rechazo al ultimátum que le dio la oposición en la marcha del jueves para que renuncie o convoque a elecciones adelantadas, o en caso contrario enfrentará un llamado a huelga general desde el 21 de octubre.
Agregó que quienes exigen elecciones adelantadas saben que eso no es posible porque no lo contempla la Constitución y que sólo pretenden "enmascarar un golpe de Estado".Indicó que las elecciones presidenciales están previstas para diciembre de 2006 y que en caso de que la oposición logre recolectar las firmas necesarias, podrá intentar un referéndum revocatorio del mandato a finales de 2003.
"Ahora andan con una consigna de 'elecciones ya'. Pero esa es una manera de enmascararse porque lo que quieren es darme un golpe. Lo que pasa es que no tienen coraje para reconocerlo. El pedido de elecciones es una máscara para esconder al fascismo y al golpismo. Además, perro que ladra no muerde", recalcó.
La manifestación salió de varias partes de Caracas para concentrarse en la avenida Bolívar, lugar que también fue desbordado el jueves por una marcha de la oposición.El recorrido principal partió del suroeste de Caracas, que hasta la avenida Bolívar comprende un tramo de 17 kilómetros, casi el doble de la ruta opositora del jueves.
Los organizadores oficialistas dijeron que no querían comparar la marcha con la realizada por la oposición, pero la presentaron como una manifestación de la "mayoría del pueblo".Las participantes llegaron de varias ciudades del país y en la caminata gritaron el principal lema de la manifestación, "por la paz, la democracia y el trabajo".
"Esta es la respuesta del pueblo a quienes piden elecciones. El pueblo está dispuesto a sacrificarse para mantener en el poder al presidente Chávez", dijo el vicepresidente ejecutivo, José Vicente Rangel.
La oposición denunció que el gobierno gastó una suma millonaria para movilizar gente desde el interior en más de 4.600 autobuses, utilizando los recursos públicos en actos proselitistas.
Con la marcha, el oficialismo celebró los seis meses del regreso de Chávez al poder, luego que el 11 de abril una desobeciencia militar precipitó su salida por unas 48 horas.Según el oficialismo, hace seis meses fue derrotado un movimiento "golpista y fascista" que intentó desconocer la Constitución. (DPA)







