13 Octubre 2002 Seguir en 
RIO DE JANEIRO.- A 15 días de la segunda vuelta electoral para las presidenciales en Brasil, el socialista Luiz Inácio "Lula" da Silva y el oficialista José Serra intensificaron su pelea por ganar votos. La puja por ocupar el Planalto (sede del gobierno) se acentuó con una ola "antiLula" que comenzó a correr por las iglesias evangélicas y por el ciberespacio en correos electrónicos, y que el Partido de los Trabajadores (PT) está dispuesto a enfrentar con una contraofensiva.
Ayer, en la ciudad santuario de Aparecida do Norte, donde miles de fieles celebraron, como en todo el país, el día de la santa patrona de Brasil, el socialdemócrata Serra criticó a su rival por limitar un debate entre ambos a un único encuentro público el próximo 24, tres días antes de los comicios. Según Serra, "Lula" no quiere someterse a la evaluación de los electores. El presidente del PT, José Dirceu, respondió irónicamente a la insistencia del candidato oficialista, al decir que el actual presidente Fernando Henrique Cardoso eludió esos debates en sus victoriosas campañas presidenciales de 1994 y 1998. "Es muy gracioso: Serra no se parece al presidente que lo propone como sucesor", dijo.
Los mensajes
Uno de los los correos electrónicos sostiene que, de llegar al poder, "Lula" eliminará el derecho hereditario de propiedad. "Eso significa que la casa de tu padre no la heredarás tú, sino el Estado", afirma el mensaje. El otro frente de difusión de rumores contra "Lula" son las iglesias evangélicas, donde algunos predicadores aseguran a sus fieles que el candidato del PT es un enviado de Satanás. El diputado liberal Bispo Rodrigues, un religioso evangélico que apoya la candidatura de Da Silva, lanzará una contraofensiva para evitar que tales rumores perjudiquen la campaña del ex sindicalista. Muchos fieles evangélicos temen que, con "Lula" en el gobierno, se decida cerrar sus iglesias y adoptar medidas como la autorización del casamiento entre personas del mismo sexo y la liberación del aborto. Unos 30 millones de brasileños pertenecen a esta iglesia. En la primera vuelta, ese apoyo fue para el evangelista Anthony "Garotinho" (15 millones de votos), que declaró su apoyo a "Lula". (DPA)
Ayer, en la ciudad santuario de Aparecida do Norte, donde miles de fieles celebraron, como en todo el país, el día de la santa patrona de Brasil, el socialdemócrata Serra criticó a su rival por limitar un debate entre ambos a un único encuentro público el próximo 24, tres días antes de los comicios. Según Serra, "Lula" no quiere someterse a la evaluación de los electores. El presidente del PT, José Dirceu, respondió irónicamente a la insistencia del candidato oficialista, al decir que el actual presidente Fernando Henrique Cardoso eludió esos debates en sus victoriosas campañas presidenciales de 1994 y 1998. "Es muy gracioso: Serra no se parece al presidente que lo propone como sucesor", dijo.
Los mensajes
Uno de los los correos electrónicos sostiene que, de llegar al poder, "Lula" eliminará el derecho hereditario de propiedad. "Eso significa que la casa de tu padre no la heredarás tú, sino el Estado", afirma el mensaje. El otro frente de difusión de rumores contra "Lula" son las iglesias evangélicas, donde algunos predicadores aseguran a sus fieles que el candidato del PT es un enviado de Satanás. El diputado liberal Bispo Rodrigues, un religioso evangélico que apoya la candidatura de Da Silva, lanzará una contraofensiva para evitar que tales rumores perjudiquen la campaña del ex sindicalista. Muchos fieles evangélicos temen que, con "Lula" en el gobierno, se decida cerrar sus iglesias y adoptar medidas como la autorización del casamiento entre personas del mismo sexo y la liberación del aborto. Unos 30 millones de brasileños pertenecen a esta iglesia. En la primera vuelta, ese apoyo fue para el evangelista Anthony "Garotinho" (15 millones de votos), que declaró su apoyo a "Lula". (DPA)







