El ambiente de trabajo debe brindar bienestar

En una epoca de crisis es imprescindible crear las condiciones laborales para que todo el personal pueda desempeñar sus actividades en un ámbito de satisfacción, lo que repercute positivamente en la productividad.

13 Octubre 2002
En una época de crisis, las empresas tienen en la Terapia Ocupacional (TO) un verdadero aliado para resolver los problemas ocupacionales que interfieren en los resultados y en la productividad. Según Beatriz Mignone, directora de la Licenciatura en Terapia Ocupacional, de la Universidad del Norte Santo Tomás de Aquino, la TO interviene para valorarar las capacidades, habilidades y calidad de desempeño de las personas, respecto de las condiciones y exigencias de un puesto de trabajo. Simultáneamente agrega valor a las condiciones laborales facilitando un ambiente de satisfacción y bienestar para el desempeño de las actividades.
Señala la especialista que un aporte importante de la TO para el logro de resultados es el diagnóstico ocupacional. El análisis aporta a los altos mandos y mandos medios una mejor interpretación de la actitud ocupacional, el rendimiento y la productividad de su equipo de trabajo. La disciplina indica con cierta precisión que la persona que se admite es la indicada para ese puesto de trabajo.
El terapeuta brinda conocimiento del perfil funcional de un trabajador, la manera de organizar sus rutinas, los roles que cumple cumplió, intereses reales, valores y metas, percepción de sus propias destrezas, capacidad real de asumir responsabilidades y la permeabilidad a las influencias ambientales. La detección de conflictos requiere un conocimiento científico de cómo funcionan en su ocupación las personas y los grupos.El departamento de TO puede dar una respuesta a estas situaciones tanto en las personas como en los grupos.
Es importante diferenciar ocupación y trabajo. La ocupación es la mínima actividad que se puede observar desde el análisis ocupacional, tomar un lápiz, sentarse etc. Un conjunto de ocupaciones permite la organización de habilidades, capacidades específicas y un conjunto de habilidades determinadas son necesarias para poder desempeñarse en un puesto laboral con eficacia.
La admisión de personal requiere de un profundo conocimiento de los aspectos ocupacionales del hombre, de la historia ocupacional y de la secuencia con la que se van adquiriendo las ocupaciones cada vez de mayor complejidad.

Una fuerza central
Según el modelo de ocupación humana la conducta ocupacional aparece a partir de una cooperación de tres subsistemas que interactúan con el medio ambiente: volición, habituación y desempeño ocupacional. Sostiene que esta conducta es una fuerza central para la salud, el desarrollo y el cambio.En la medida que los seres humanos participan de las actividades de la vida cotidiana, del juego, del trabajo, mantienen, refuerzan y modifican sus propias capacidades, creencias y disposiciones. La necesidad universal de actuar se expresa de manera única en la conducta ocupacional de cada persona.
La volición está hecha de valores, causalidad personal e intereses. Esto permite saber que tan efectivo es uno para actuar en el mundo y lo que uno encuentra de satisfactorio. La volición lleva a las personas a seleccionar muchas de las actividades ocupacionales que llenan sus días.
Los individuos deciden convertir ciertas ocupaciones en parte permanente de sus vidas. Deciden cuando eligen entrar a una nueva función (ser Licenciado en TO), adquirir un nuevo hábito (hacer gimnasia) o emprender un proyecto (especializarse como consultor de empresa). Estas decisiones requieren del compromiso para accionar o para sostener un desempeño regular a través del tiempo.
Por medio de la conducta ocupacional las personas tratan de seguir la historia en las maneras que ellas creen son importantes, que dan satisfacción y que pueden lograr. Cuando las personas se ven impedidas de alcanzar sus objetivos aparece el conflicto que se manifiesta en su desempeño.
La habituación muestra como los humanos adquieren y manifiestan patrones repetidos de conducta ocupacional que están regulados por hábitos y funciones y sus componentes se reflejan en las actividades de rutina, usos típicos del tiempo y estilos de comportamiento. La conducta ocupacional refleja las funciones que las personas han internalizado y se ven a sí mismas y se comportan como gerentes, padres o estudiantes, cuando se encuentran en estos papeles. Los roles que uno juega también crean expectativas de ciertos tipos de desempeño ocupacional y la competencia depende de poder satisfacer esas expectativas. El desempeño ocupacional posibilita evaluar la efectividad de las ocupaciones cotidianas que implican un complejo juego convergente de fenómenos músculo esqueléticos, neurológicos, perceptivos, cognoscitivos y aptitudes subyacentes.El medio ambiente está constituido por variables físicas (espacios, objetos) y sociales. Los grupos sociales aportan y definen expectativas y constituyen un medio en el cuál se actúan papeles o funciones. El ambiente, las normas y el clima de un grupo dan oportunidades y exigen comportamientos ocupacionales a los que la persona se tiene que adaptar.
Las formas ocupacionales se refieren a las "cosas por hacer" en un medio específico. Se trata de conductas reconocibles, coherentes y propositivas que se sostienen en el conocimiento colectivo (escribir una carta, manejar el auto o comprar un libro).
Los ambientes donde las personas desempeñan ocupaciones son combinaciones de lo físico y lo social. Estos ambientes de conducta ocupacional son conjuntos de espacios, objetos, formas ocupacionales y/o grupos sociales que cohesionan y constituyen un contexto significativo de desempeño y presentan variantes según el objetivo y la característica de sus integrantes empresa, escuela, club. El resultado esperable y lo que se evalúa de este proceso es el equilibrio salud-ocupación, concluye Mignone.

Una fuente de información
El Diagnóstico Ocupacional (OPHI-II ) es una valoración de Terapia Ocupacional y proporciona información relativa a los grupos, formas ocupacionales, objetos y espacios que constituyen los ambientes de conducta ocupacional para la actividad productiva, cotidiana y de tiempo libre y mide el grado de satisfacción y eficacia en cada contexto. Brinda, según el Departamento de Terapia Ocupacional de la Universidad de Illinois (Chicago, Estados Unidos) una calificación de la función ocupacional e incluye:
a) una entrevista que explora la historia ocupacional del empleado o postulante.
b) una escala de calificación que proporciona una medida de identidad y competencia ocupacional del empleado o postulante al puesto de trabajo y el impacto del ambiente (entorno, atmósfera) en el comportamiento ocupacional.
c) una narración diseñada para capturar las características cualitativas destacadas de los antecedentes profesionales.

Respaldo de la evaluación
El Modelo de Ocupación Humana de Kielhofner es un referente teórico de la Terapia Ocupacional que respalda el proceso de evaluación ocupacional con distintos propósitos y en distintos contextos. Considera a la persona como un sistema dinámico que se organiza a sí mismo, está siempre en desarrollo y cambia con el tiempo. La conducta ocupacional que se está llevando a cabo subyace a esta auto organización. Es decir, conforme los seres humanos participan en el trabajo, el juego y las tareas de la vida cotidiana, mantienen, refuerzan, conforman y modifican sus propias capacidades, creencias, disposiciones e inclinaciones.
Por lo tanto, dice Beatriz Mignone, es importante comprender la historia de vida ocupacional de una persona porque esa historia conformó y creó una trayectoria continua que caracteriza su desempeño en diferentes ámbitos. Va a determinar sus puntos fuertes y débiles para la adaptación a un proceso laboral determinado y sus posibilidades de éxito.

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