13 Abril 2007 Seguir en 
WASHINGTON, Estados Unidos.- Las naciones en desarrollo, reunidas en el G-24, insistieron hoy en Washington en una reforma del Fondo Monetario Internacional (FMI) que torne la institución más "democrática" y refleje de manera más cabal en las decisiones del organismo el peso de cada país en la economía mundial.
La reunión número 77 del G-24 fue presidida por la ministra argentina de Economía, Felisa Miceli. La funcionaria expresó que existe acuerdo entre los miembros del grupo en promover una "reforma del FMI y el Banco Mundial orientada a incrementar la voz y representación de los países en desarrollo en la toma de decisiones".
El G-24 pidió "aumentar significativamente el número de votos del grupo de los países en desarrollo" y "reducir el déficit de democracia" en las instituciones financieras internacionales.
Este grupo, que incluye entre otros a Argentina, Brasil, India y una decena de países de Africa, fue creado en 1971 para asegurar que sus intereses estén bien representados en las instituciones multilaterales.
Miceli centró su argumentación en el mayor peso que cabe a las economías en desarrollo en el actual contexto económico internacional.
"Crecemos a tasas superiores a las economías desarrolladas; pasamos de deudores a acreedores internacionales y nuestra voz debe ser escuchada en la arena internacional", sostuvo la ministra.
El G24 insiste en su pedido de crear un nuevo mecanismo de crédito en el marco del FMI. Esta iniciativa, que el grupo propuso reiteradamente, "todavía no está definida en su forma", dijo Miceli.
"La idea es crear una "línea de crédito que no tenga condicionalidades, que sea de bajo costo y que los países puedan recurrir a ella en momentos en que se produce algún desbalance o alguna situación de choque externo que pueda afectar su performance económica", explicó la funcionaria.
El G24 también exhortó a una mayor "coordinación de esfuerzos internacionales para incrementar la ayuda financiera y el logro de los Objetivos de Desarrollo del Milenio y para reducir la pobreza y desigualdades. Los esfuerzos actuales no son suficientes, añadió Miceli. (AFP-NA)
La reunión número 77 del G-24 fue presidida por la ministra argentina de Economía, Felisa Miceli. La funcionaria expresó que existe acuerdo entre los miembros del grupo en promover una "reforma del FMI y el Banco Mundial orientada a incrementar la voz y representación de los países en desarrollo en la toma de decisiones".
El G-24 pidió "aumentar significativamente el número de votos del grupo de los países en desarrollo" y "reducir el déficit de democracia" en las instituciones financieras internacionales.
Este grupo, que incluye entre otros a Argentina, Brasil, India y una decena de países de Africa, fue creado en 1971 para asegurar que sus intereses estén bien representados en las instituciones multilaterales.
Miceli centró su argumentación en el mayor peso que cabe a las economías en desarrollo en el actual contexto económico internacional.
"Crecemos a tasas superiores a las economías desarrolladas; pasamos de deudores a acreedores internacionales y nuestra voz debe ser escuchada en la arena internacional", sostuvo la ministra.
El G24 insiste en su pedido de crear un nuevo mecanismo de crédito en el marco del FMI. Esta iniciativa, que el grupo propuso reiteradamente, "todavía no está definida en su forma", dijo Miceli.
"La idea es crear una "línea de crédito que no tenga condicionalidades, que sea de bajo costo y que los países puedan recurrir a ella en momentos en que se produce algún desbalance o alguna situación de choque externo que pueda afectar su performance económica", explicó la funcionaria.
El G24 también exhortó a una mayor "coordinación de esfuerzos internacionales para incrementar la ayuda financiera y el logro de los Objetivos de Desarrollo del Milenio y para reducir la pobreza y desigualdades. Los esfuerzos actuales no son suficientes, añadió Miceli. (AFP-NA)







