13 Abril 2007 Seguir en 
Cuatro asaltos en dos días. Las maestras de la escuela nº 49 Juan Bautista Alberdi, ubicada en Villa 9 de Julio, están desesperadas, ya que se sienten absolutamente desprotegidas. Advierten que entrar y salir del establecimiento se ha convertido en un calvario.
La escuela está ubicada en avenida Martín Berho 451. Entre el martes y ayer, cuatro de las docentes fueron atacadas por motociclistas armados que les quitaron bolsos y dinero sin que nadie hiciera nada para protegerlas. En una nota que las maestras dirigieron a LA GACETA reconocieron que en la puerta del colegio, todo el tiempo, hay un policía, pero que no intervino. "Ante las reiteradas denuncias a las autoridades correspondientes, sin obtener respuesta favorable, sentimos que estamos absolutamente desprotegidas", indicaron las maestras que, por temor, pidieron que sus nombres no sean publicados.Las docentes agregaron que una de las razones por las que más temen es que, en general, los asaltantes son siempre los mismos, y que cuando ellas están en la puerta del establecimiento los ven pasar en moto con absoluta impunidad. "No se trata de simples motoarrebatadores, ya que están armados con pistolas o revólveres. Sinceramente, tememos por nuestras vidas. Sentimos una gran angustia cada vez que debemos concurrir a trabajar", dijeron. Al mismo tiempo consideraron que los alumnos corren el mismo peligro.
Según las maestras, se cursaron notas y denuncias ante la seccional 10a; al Ministerio de Seguridad Ciudadana y al Ministerio de Educación, pero que hasta el momento nadie se acercó para tratar de resolver el problema. Las docentes agregaron que, en algunos casos, los taxis no quieren entrar a la zona, por lo que deben caminar desde la avenida Juan B. Justo (cinco cuadras), expuestas permanentemente a un ataque. "Es por todo esto que pedimos colaboración a las autoridades", finalizaron.
La escuela está ubicada en avenida Martín Berho 451. Entre el martes y ayer, cuatro de las docentes fueron atacadas por motociclistas armados que les quitaron bolsos y dinero sin que nadie hiciera nada para protegerlas. En una nota que las maestras dirigieron a LA GACETA reconocieron que en la puerta del colegio, todo el tiempo, hay un policía, pero que no intervino. "Ante las reiteradas denuncias a las autoridades correspondientes, sin obtener respuesta favorable, sentimos que estamos absolutamente desprotegidas", indicaron las maestras que, por temor, pidieron que sus nombres no sean publicados.Las docentes agregaron que una de las razones por las que más temen es que, en general, los asaltantes son siempre los mismos, y que cuando ellas están en la puerta del establecimiento los ven pasar en moto con absoluta impunidad. "No se trata de simples motoarrebatadores, ya que están armados con pistolas o revólveres. Sinceramente, tememos por nuestras vidas. Sentimos una gran angustia cada vez que debemos concurrir a trabajar", dijeron. Al mismo tiempo consideraron que los alumnos corren el mismo peligro.
Según las maestras, se cursaron notas y denuncias ante la seccional 10a; al Ministerio de Seguridad Ciudadana y al Ministerio de Educación, pero que hasta el momento nadie se acercó para tratar de resolver el problema. Las docentes agregaron que, en algunos casos, los taxis no quieren entrar a la zona, por lo que deben caminar desde la avenida Juan B. Justo (cinco cuadras), expuestas permanentemente a un ataque. "Es por todo esto que pedimos colaboración a las autoridades", finalizaron.








