13 Abril 2007 Seguir en 
Jerusalen.- La figura del papa Pío XII y las denuncias sobre su pasividad durante el Holocausto amenazan con provocar un conflicto entre Israel y el Vaticano.
El nuncio apostólico en Israel, monseñor Antonio Franco, anunció que no participará de una ceremonia de homenaje a las víctimas del Holocausto que se celebrará la próxima semana en el museo Yad Vashem Jerusalén, debido a que considera que Pío XII es tratado allí de manera injusta. Una foto del pontífice que condujo a la Iglesia Católica entre 1938 y 1958 luce en las paredes del museo con un epígrafe que alude a su controvertida conducta durante el extermino de seis millones de judíos por la maquinaria nazi. Pío XII es señalado como responsable del archivo, en 1939, de una encíclica contra el racismo y el antisemitismo que preparaba el Vaticano, y acusado de haber omitido avalar una condena de los aliados contra el Holocausto.
“Me hace mal ir a Yad Vashem y ver a Pío XII así representado. Tal vez se podría quitar la foto o cambiar el epígrafe”, dijo el nuncio. Su decisión de boicotear el acto fue dada a conocer en una carta privada enviada a la dirección del museo, pero la misiva llegó al público a través de la prensa.
Las fuentes históricas
“El papa no puede ser puesto en medio de hombres que deberían avergonzarse por todo lo que hicieron contra los judíos. Pío XII no debería avergonzarse por todo lo que hizo para salvar a los judíos, resaltado por las fuentes históricas”, añadió Franco. Yad Vashem recibió con “desilusión y conmoción” la decisión de Franco de no respetar la memoria del Holocausto y no participar de una ceremonia oficial con la cual el Estado de Israel y la nación judía se unen en el recuerdo de las víctimas.
El Vaticano intentó durante años defender el comportamiento de Pío XII durante la Segunda Guerra Mundial, pese a las denuncias sobre su pasividad y falta de empeño para salvar la vida de los judíos perseguidos por el nazismo. (AFP)
El nuncio apostólico en Israel, monseñor Antonio Franco, anunció que no participará de una ceremonia de homenaje a las víctimas del Holocausto que se celebrará la próxima semana en el museo Yad Vashem Jerusalén, debido a que considera que Pío XII es tratado allí de manera injusta. Una foto del pontífice que condujo a la Iglesia Católica entre 1938 y 1958 luce en las paredes del museo con un epígrafe que alude a su controvertida conducta durante el extermino de seis millones de judíos por la maquinaria nazi. Pío XII es señalado como responsable del archivo, en 1939, de una encíclica contra el racismo y el antisemitismo que preparaba el Vaticano, y acusado de haber omitido avalar una condena de los aliados contra el Holocausto.
“Me hace mal ir a Yad Vashem y ver a Pío XII así representado. Tal vez se podría quitar la foto o cambiar el epígrafe”, dijo el nuncio. Su decisión de boicotear el acto fue dada a conocer en una carta privada enviada a la dirección del museo, pero la misiva llegó al público a través de la prensa.
Las fuentes históricas
“El papa no puede ser puesto en medio de hombres que deberían avergonzarse por todo lo que hicieron contra los judíos. Pío XII no debería avergonzarse por todo lo que hizo para salvar a los judíos, resaltado por las fuentes históricas”, añadió Franco. Yad Vashem recibió con “desilusión y conmoción” la decisión de Franco de no respetar la memoria del Holocausto y no participar de una ceremonia oficial con la cual el Estado de Israel y la nación judía se unen en el recuerdo de las víctimas.
El Vaticano intentó durante años defender el comportamiento de Pío XII durante la Segunda Guerra Mundial, pese a las denuncias sobre su pasividad y falta de empeño para salvar la vida de los judíos perseguidos por el nazismo. (AFP)







