13 Abril 2007 Seguir en 
WASHINGTON.- El presidente del Banco Mundial (BM), Paul Wolfowitz, dejó su futuro en manos del directorio de la institución financiera, tras admitir un error y pedir disculpas por las polémicas condiciones salariales otorgadas a su novia. “Aceptaré cualquier decisión que tomen los accionistas”, dijo ayer, en la rueda de prensa previa a la reunión de primavera del BM y del Fondo Monetario Internacional (FMI), que se celebra este fin de semana en Washington. El titular del FMI, Rodrigo Rato, también dijo que el directorio resolverá este problema.
Wolfowitz, ex número dos del Pentágono y uno de los mayores defensores de la guerra en Irak, convirtió la lucha contra la corrupción en el tema emblemático de sus dos años de gestión en el BM. Pero el gremio de empleados del organismo lo puso en medio de una tormenta, al dar a conocer que su pareja, Shaha Riza, había obtenido una suba salarial de U$S 132.000 a casi U$S 200.000 desde que él asumió el comando de la institución. Un incremento de tal magnitud contradice todas las reglas internas del BM.
Gana más que Rice
Riza trabajaba en el área de Relaciones Públicas cuando su novio fue designado presidente hace dos años, en reemplazo de Paul Wolfensohn. Vale destacar que desde que Estados Unidos es su mayor accionista, el titular del banco es tradicionalmente un estadounidense. Las normas internas le impedían a la mujer seguir en el banco, pero sí podía ser trasladada a otra institución bajo contrato. Así, pasó al Departamento de Estado norteamericano, pero con una categoría superior y un salario mucho mayor. Riza, estadounidense de origen libio, siguió cobrando U$S 61.000 del BM, y en el traspaso su sueldo se elevó a casi U$S 200.000, más de lo que gana la secretaria de Estado, Condoleezza Rice.
Críticas al timonel
Wolfowitz dejó el Pentágono tras la reelección de Bush, en noviembre de 2004. Su campaña contra la corrupción, desde el timón del BM, ha levantado críticas muy severas de parte de países como Gran Bretaña y de los países pobres, después de que congelara varios programas con gobiernos considerados corruptos, como el Congo, para forzarlos a mejorar su gestión de los recursos públicos. Pese a todo, el directorio apoya su lucha anticorrupción. (DPA-AFP-NA)
Wolfowitz, ex número dos del Pentágono y uno de los mayores defensores de la guerra en Irak, convirtió la lucha contra la corrupción en el tema emblemático de sus dos años de gestión en el BM. Pero el gremio de empleados del organismo lo puso en medio de una tormenta, al dar a conocer que su pareja, Shaha Riza, había obtenido una suba salarial de U$S 132.000 a casi U$S 200.000 desde que él asumió el comando de la institución. Un incremento de tal magnitud contradice todas las reglas internas del BM.
Gana más que Rice
Riza trabajaba en el área de Relaciones Públicas cuando su novio fue designado presidente hace dos años, en reemplazo de Paul Wolfensohn. Vale destacar que desde que Estados Unidos es su mayor accionista, el titular del banco es tradicionalmente un estadounidense. Las normas internas le impedían a la mujer seguir en el banco, pero sí podía ser trasladada a otra institución bajo contrato. Así, pasó al Departamento de Estado norteamericano, pero con una categoría superior y un salario mucho mayor. Riza, estadounidense de origen libio, siguió cobrando U$S 61.000 del BM, y en el traspaso su sueldo se elevó a casi U$S 200.000, más de lo que gana la secretaria de Estado, Condoleezza Rice.
Críticas al timonel
Wolfowitz dejó el Pentágono tras la reelección de Bush, en noviembre de 2004. Su campaña contra la corrupción, desde el timón del BM, ha levantado críticas muy severas de parte de países como Gran Bretaña y de los países pobres, después de que congelara varios programas con gobiernos considerados corruptos, como el Congo, para forzarlos a mejorar su gestión de los recursos públicos. Pese a todo, el directorio apoya su lucha anticorrupción. (DPA-AFP-NA)







