12 Octubre 2002 Seguir en 
Los representantes de entidades empresarias de la provincia siguen disconformes con la decisión del Gobierno de eliminar la alícuota cero a los impuestos a los Ingresos Brutos y a la Salud Pública. Sin embargo, mantienen un diálogo con funcionarios del Poder Ejecutivo para tratar de acercar posiciones.
Directivos de la Sociedad Rural de Tucumán, de la Unión Industrial, de la Asociación Tucumana del Citrus y del CART iban a reunirse ayer con el ministro de Economía, Osvaldo Jaldo, para avanzar en el debate de este tema. Pero finalmente el encuentro fue postergado, en principio, para el martes próximo. En esa reunión, los empresarios de estas entidades plantearán una alternativa a la medida oficial.
Marcha atrás
La propuesta apunta a que el Gobierno dé marcha atrás con la decisión de suprimir la alícuota cero, y que los sectores involucrados aporten durante un tiempo determinado -de seis meses a un año- una contribución extraordinaria que suplante la recaudación prevista por el Gobierno. Dicho aporte, que sería inferior a las previsiones oficiales con la reaplicación de los gravámenes, sería destinada a los hospitales y a los comedores escolares y comunitarios, como establece el decreto que elimina la alícuota cero.
Los empresarios sostienen que la contribución permitiría que el Gobierno reciba un flujo de fondos de manera transitoria, pero a su vez obligaría a que el Estado sanee sus cuentas.
La alternativa ya fue conversada entre las partes. Los hombres de la producción intentan dejar en claro que siguen oponiéndose a la supresión de la alícuota cero, pero también que no son ajenos a los problemas que afectan a los sectores más necesitados de la población.
Directivos de la Sociedad Rural de Tucumán, de la Unión Industrial, de la Asociación Tucumana del Citrus y del CART iban a reunirse ayer con el ministro de Economía, Osvaldo Jaldo, para avanzar en el debate de este tema. Pero finalmente el encuentro fue postergado, en principio, para el martes próximo. En esa reunión, los empresarios de estas entidades plantearán una alternativa a la medida oficial.
Marcha atrás
La propuesta apunta a que el Gobierno dé marcha atrás con la decisión de suprimir la alícuota cero, y que los sectores involucrados aporten durante un tiempo determinado -de seis meses a un año- una contribución extraordinaria que suplante la recaudación prevista por el Gobierno. Dicho aporte, que sería inferior a las previsiones oficiales con la reaplicación de los gravámenes, sería destinada a los hospitales y a los comedores escolares y comunitarios, como establece el decreto que elimina la alícuota cero.
Los empresarios sostienen que la contribución permitiría que el Gobierno reciba un flujo de fondos de manera transitoria, pero a su vez obligaría a que el Estado sanee sus cuentas.
La alternativa ya fue conversada entre las partes. Los hombres de la producción intentan dejar en claro que siguen oponiéndose a la supresión de la alícuota cero, pero también que no son ajenos a los problemas que afectan a los sectores más necesitados de la población.







