12 Octubre 2002 Seguir en 
SaN PaBlo.- Enérgicas medidas dictadas por el Banco Central del Brasil (BCB) hicieron retroceder la cotización del dólar, que el jueves llegó a tocar el techo psicológico de los cuatro reales.
Una hora antes del cierre de los bancos, el BCB anunció un aumento del encaje y una reducción de los montos en divisas que los bancos pueden mantener en cartera, lo que obligó al sistema bancario a retirar del mercado, en reales, el equivalente de unos U$S 3.700 millones. Al mismo tiempo, los C-Bonds, principales papeles de la deuda externa brasileña, experimentaron una ligera alza al cotizar ayer al 50,01% de su valor nominal.
El efecto del anuncio fue inmediato. En pocos minutos la divisa estadounidense, que era negociada a 3,95 reales, cayó a 3,81. La repercusión en el exterior tampoco demoró, ya que media hora después del anuncio el riesgo Brasil caía un 4,85%, a 2.177 puntos centesimales.
Contra la especulación
El BCB, que en los últimos días ha sido objeto de críticas por no contener la fuerte caída del real, aumentó los requerimientos mínimos de reservas para los depósitos bancarios de cuentas de cheques, de ahorros y a plazos. También disminuyó a la mitad la exposición máxima que las entidades financieras pueden tener a activos en divisas extranjeras, lo que reduciría la capacidad para especular contra el real. Ahora, los activos en divisas extranjeras de los bancos podrán igualar sólo hasta el 30% de sus activos netos, cuando previamente el límite era del 60%.
Los vencimientos
La preocupación en los mercados por el rumbo que podría tomar Luiz Inácio "Lula" da Silva si gana la segunda ronda electoral por la Presidencia del país, el próximo 27, llevó a la moneda a su mínimo histórico de 3,98 por dólar el jueves. Sin embargo, el alza cambiaria no es sólo especulativa por esta circunstancia. También pesa el vencimiento, el próximo 17, de U$S 3.600 millones en títulos reajustables en dólares, de parte de la deuda pública interna. Hasta ahora, el BCB logró renegociar solamente el 31% de esa cifra, firmando contratos con elevadas tasas de interés. En el mejor de los casos, el respiro será breve, ya que el 23 hay otro vencimiento por U$S 1.100 millones. El calendario de noviembre no será menos pesado para el gobierno. El primer día del mes tendrá que pagar U$S 450 millones de deuda pública; el 14, otros U$S 1.740 millones y el 20, U$S 2.240 millones. En diciembre, el 2 vencen U$S 445 millones en títulos cambiarios y el 6 se realizará la primera revisión del acuerdo firmado con el FMI por U$S 30.000 millones hasta el final de 2003. El 12 y el 18 de ese mes han sendos vencimientos por un total de U$S 3.500 millones. (DPA/Especial)
Cardoso pone paños fríos
El presidente brasileño, Fernando Henrique Cardoso, aseguró que la alta volatilidad de los mercados no es permanente. "Habrá elección, habrá un vencedor, dirá lo que va a hacer. Espero que quien vaya a ser el vencedor tenga sensibilidad y responsabilidad ante el pueblo de Brasil para decir cosas sensatas y pueda mostrar al mundo que la situación de Brasil es perfectamente administrable", dijo ayer en San Pablo. (Télam-SNI)
Una hora antes del cierre de los bancos, el BCB anunció un aumento del encaje y una reducción de los montos en divisas que los bancos pueden mantener en cartera, lo que obligó al sistema bancario a retirar del mercado, en reales, el equivalente de unos U$S 3.700 millones. Al mismo tiempo, los C-Bonds, principales papeles de la deuda externa brasileña, experimentaron una ligera alza al cotizar ayer al 50,01% de su valor nominal.
El efecto del anuncio fue inmediato. En pocos minutos la divisa estadounidense, que era negociada a 3,95 reales, cayó a 3,81. La repercusión en el exterior tampoco demoró, ya que media hora después del anuncio el riesgo Brasil caía un 4,85%, a 2.177 puntos centesimales.
Contra la especulación
El BCB, que en los últimos días ha sido objeto de críticas por no contener la fuerte caída del real, aumentó los requerimientos mínimos de reservas para los depósitos bancarios de cuentas de cheques, de ahorros y a plazos. También disminuyó a la mitad la exposición máxima que las entidades financieras pueden tener a activos en divisas extranjeras, lo que reduciría la capacidad para especular contra el real. Ahora, los activos en divisas extranjeras de los bancos podrán igualar sólo hasta el 30% de sus activos netos, cuando previamente el límite era del 60%.
Los vencimientos
La preocupación en los mercados por el rumbo que podría tomar Luiz Inácio "Lula" da Silva si gana la segunda ronda electoral por la Presidencia del país, el próximo 27, llevó a la moneda a su mínimo histórico de 3,98 por dólar el jueves. Sin embargo, el alza cambiaria no es sólo especulativa por esta circunstancia. También pesa el vencimiento, el próximo 17, de U$S 3.600 millones en títulos reajustables en dólares, de parte de la deuda pública interna. Hasta ahora, el BCB logró renegociar solamente el 31% de esa cifra, firmando contratos con elevadas tasas de interés. En el mejor de los casos, el respiro será breve, ya que el 23 hay otro vencimiento por U$S 1.100 millones. El calendario de noviembre no será menos pesado para el gobierno. El primer día del mes tendrá que pagar U$S 450 millones de deuda pública; el 14, otros U$S 1.740 millones y el 20, U$S 2.240 millones. En diciembre, el 2 vencen U$S 445 millones en títulos cambiarios y el 6 se realizará la primera revisión del acuerdo firmado con el FMI por U$S 30.000 millones hasta el final de 2003. El 12 y el 18 de ese mes han sendos vencimientos por un total de U$S 3.500 millones. (DPA/Especial)
El presidente brasileño, Fernando Henrique Cardoso, aseguró que la alta volatilidad de los mercados no es permanente. "Habrá elección, habrá un vencedor, dirá lo que va a hacer. Espero que quien vaya a ser el vencedor tenga sensibilidad y responsabilidad ante el pueblo de Brasil para decir cosas sensatas y pueda mostrar al mundo que la situación de Brasil es perfectamente administrable", dijo ayer en San Pablo. (Télam-SNI)







