La Policía salteña reprimió con gases a los docentes que fueron a la Legislatura

Momentos de tensión se vivieron durante la marcha de los maestros, que siguen en huelga.

VIOLENCIA. Los manifestantes intentaron ingresar al palacio legislativo.  GENTILEZA ROLANDO DIAZ
VIOLENCIA. Los manifestantes intentaron ingresar al palacio legislativo. GENTILEZA ROLANDO DIAZ
10 Abril 2007
Salta.- Momentos de tensión se vivieron nuevamente ayer frente a la Legislatura salteña cuando un grupo de docentes que se manifestaban en repudio a la muerte de Carlos Fuentealba intentó ingresar al recinto y fue reprimido con gases lacrimógenos por la Policía local.
El incidente se produjo poco antes del mediodía frente al palacio legislativo, adonde llegaron unos 30 docentes que formaban parte de una de las columnas que marchaban por las calles de la capital provincial.
El grupo de manifestantes intentó ingresar al Palacio Legislativo y el personal policial apostado en el interior del edificio respondió con gases lacrimógenos y balas de goma lanzadas al aire.
“En el momento en que nos manifestábamos, un grupo de trabajadores llegó hasta el portón para pedir la participación y explicación de los legisladores, pero un grupo de policías represores nos tiró gases vomitivos y lacrimógenos”, denunció el secretario general de ATE Salta, Vicente Marti.
Sin embargo, el Gobierno salteño dio su versión de los acontecimientos. “Las imágenes televisivas muestran entre 25 y 30 personas jóvenes, que obviamente no son docentes, que intentaron entrar en la Legislatura, hecho que fue impedido por la Policía”, sostuvo en un comunicado el ministro de Gobierno y Justicia de la provincia, Víctor Manuel Brizuela.
Además, el funcionario precisó: “tres efectivos policiales resultaron heridos como consecuencia de las piedras y cascotes que arrojaron los activistas”. Subrayó que no hay ningún docente herido porque no se produjo contacto con la Policía, que únicamente dejó esparcir de manera controlada gases lacrimógenos para alejar a los activistas.
Los maestros salteños mantienen un prolongado conflicto salarial con el gobierno provincial y comenzaron ayer la quinta semana consecutiva de huelga.
“Desde el 26 de febrero estamos acampando en la plaza 9 de Julio y hoy salimos solidariamente todos a la calle a rechazar la política salarial de este gobierno provincial˝, dijo Marti.  Una columna de 12.000 manifestantes -5.000 según la Policía- había partido minutos antes de las 12, desde la céntrica plaza Belgrano, y se dirigía a la sede del Gobierno provincial para repudiar el asesinato de Carlos Fuentealba, ocurrido en Neuquén. (NA-DyN)

En Santa Cruz comenzó otro paro docente

Río Gallegos.- Unas 5.000 personas, en su mayoría docentes que iniciaron un nuevo paro por 72 horas en Santa Cruz, se movilizaron ayer en repudio al asesinato del profesor Carlos Fuentealba. En medio de la lluvia, con un fuerte viento y temperaturas bajo cero, los manifestantes destacaron que la situación de los maestros en Santa Cruz sirvió como antesala de la represión que sus colegas sufrieron en Neuquén y en Salta.
Los docentes estuvieron acompañados por el intendente local, Héctor Roquel, que aclaró que concurrió a la marcha en calidad de ciudadano.
Durante el acto, reiteraron sus reclamos salariales y expresaron su repudio por la muerte de Fuentealba. Además, demandaron el “cese de la militarización de las escuelas en Santa Cruz”, ratificaron el paro que comenzó ayer y se extenderá hasta mañana y anticiparon que entre el jueves y el viernes próximo decidirán cómo continuará el reclamo. (NA)

Indignación y dolor de obispos por el asesinato

BUENOS AIRES.- Los obispos Juan Carlos Romanín y Marcelo Melani, de Río Gallegos y Neuquén, expresaron dolor e indignación por el asesinato de Carlos Fuentealba, mientras los colegios cristianos se adhirieron a la jornada de luto con una oración sobre el valor de la vida, la justicia y la paz social.
“Hoy lo que hay que hacer es aportar a la tranquilidad y empezar de verdad el diálogo, porque la muerte de Fuentealba golpeó fuerte en los neuquinos. Espero que este hecho nos haga reflexionar a todos”, dijo el obispo neuquino. Monseñor Melani reiteró, además, su disposición a prestar la sede del obispado para que los gremios docentes y el gobierno de Jorge Sobisch puedan acordar una salida al conflicto, aunque aclaró que no será mediador.
En tanto, Romanín repudió toda forma de violencia. “¡No puede haber más muertes! Nada ni nadie puede justificar la muerte de una sola persona”, subrayó el prelado. (DyN)