Yasky pidió la cárcel para los responsables

El secretario general de la Ctera criticó también a los gobernadores de Santa Cruz y de Salta. Manifestantes consensuaron un documento.

RECLAMO. La central docente nacional exigió que termine la represión. (TELAM)
RECLAMO. La central docente nacional exigió que termine la represión. (TELAM)
10 Abril 2007
BUENOS AIRES.- El titular de Ctera, Hugo Yasky, pidió la renuncia y el procesamiento del gobernador de Neuquén, Jorge Sobisch, por considerarlo autor intelectual del asesinato del profesor Carlos Fuentealba.
Docentes de escuelas públicas y privadas y universidades de todo el país cumplieron, en tanto, una huelga nacional que paralizó la educación, en repudio de la muerte del docente de 41 años.
"No queremos la fotografía del chivo expiatorio; aquí hay responsables políticos, hay ideólogos, los que levantan la mano dura como bandera para reventar a un país a palazos", dijo Yasky -que fue el único orador del acto-. "El autoritarismo de Sobisch lo convierte en el responsable intelectual del asesinato y tiene que irse y pagar con la cárcel el crimen cometido", afirmó el dirigente. Yasky disparó también contra los gobernadores de otras dos provincias con graves conflictos: Santa Cruz, cuyos docentes perciben un sueldo superior al piso de $ 1.040, pero un 60% fuera del básico, y Salta, donde prácticamente no iniciaron el año escolar por el paro de los Autoconvocados.
"No queremos ningún autoritarismo; no se trata sólo del autoritarismo en Neuquén. También lo es la Gendarmería en las escuelas de Santa Cruz; también es autoritario Romero (Juan Carlos, gobernador de Salta), que les pega a los docentes; hay que terminar con ello porque está en juego la democracia", dijo. "Si bien hubo un matador de Fuentealba, el autor intelectual es Sobisch", interpretó Yasky.
Según la central docente, la huelga nacional fue total, ya que, además, contó con la adhesión de otros sindicatos de maestros, tales como Sadop (privados); AMET (técnicos), de las tres agremiaciones de profesores universitarios -Fedun, Conadu y Conadu Histórica- y de otros sectores de trabajadores estatales.
La medida fue acompañada por más de dos centenares de actos y marchas en el país.
En otras provincias, como Formosa y Tierra del Fuego, sus gobernadores dictaron asueto, medida que neutralizó la huelga docente.La huelga contó con la adhesión de los rectores de universidades estatales y de no docentes de la UBA.
El ministro de Educación, Daniel Filmus, no se pronunció sobre la huelga, aunque convocó a partir de hoy a realizar actividades de reflexión en las escuelas de todas las provincias en repudio del asesinato.
De la marcha docente realizada en esta ciudad participaron organismos de derechos humanos, movimientos sociales y sindicatos de la CTA, además de personalidades políticas y culturales.

Relacionan la represión con los próximos comicios
Las organizaciones que se manifestaron en la Capital Federal para repudiar la muerte del docente Carlos Fuentealba relacionaron el hecho con la cercanía de las elecciones generales, y advirtieron: "si así buscaban condicionar la libre discusión salarial, el camino está errado".
Los manifestantes recordaron otros episodios de violencia previos a elecciones nacionales y denunciaron que el hecho, al que calificaron de un episodio típico del ideologismo represivo, encierra mensajes intimidatorios.
"El disciplinamiento pretende, a través del temor, limitar las demandas de redistribución de la riqueza", denunciaron las organizaciones convocantes, en el documento consensuado que leyó la titular de Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora, Nora Cortiñas, en el acto desarrollado frente a la Casa de Neuquén en esta ciudad.Los manifestantes reclamaron, además, que el gobernador Jorge Sobisch asuma la responsabilidad por las consecuencias de la represión. "Ya tenemos al matador", señalaron en referencia al sargento primero Darío Poblete, acusado de disparar la granada de gas lacrimógeno contra Fuentealba, "pero hay que profundizar la lucha para condenar al asesino", subrayaron. "Sobisch no asume la responsabilidad. Intenta mostrar decisiones políticas como errores o excesos policiales", advirtieron las organizaciones. (DyN-NA)