18 Marzo 2007 Seguir en 
WASHINGTON.- A tres días de cumplirse el cuarto aniversario del inicio de la invasión a Irak, más de 50.000 estadounidenses exigieron ayer el fin de la guerra con una "Marcha al Pentágono", a semejanza de la que tuvo lugar contra la guerra en Vietnam, precisamente el 17 de marzo de 1967, que cambió el curso de los acontecimientos.
La marcha, con la consigna "Ahora, fuera de Irak", partió del centro de Washington, no lejos de la Casa Blanca, hacia el edificio de las fuerzas armadas estadounidenses, que se hallaba protegido por un fuerte cerco de policías armados y con cascos. Paralelamente, un millar de ex combatientes de Vietnam, vestidos con prendas de cuero negro y acompañados por sus familiares, manifestaron su apoyo a las fuerzas en Irak. Coreando "¡Estados Unidos!", los veteranos destruyeron, pisotearon y escupieron pancartas de los pacifistas. "Los izquierdistas estimulan al enemigo", se leía en una pancarta de los defensores de la guerra.
En varios países
El cuarto aniversario de la invasión a Irak, el 20 de marzo de 2003, dio lugar en Estados Unidos a una serie de manifestaciones pacifistas que comenzaron en Washington el viernes, y que ayer se repitieron en las principales ciudades del país. También hubo ayer manifestaciones contra la guerra en Irak en España, en Turquía, en Grecia y en Australia, entre otros países, que congregaron a miles de personas .
Nuevo atentado con gas
Mientras, en Irak, dos atacantes suicidas hicieron detonar camiones que transportaban cloro, en las ciudades de Fallujah y Ramadi, al oeste del país. Según datos provisorios, murieron al menos 10 personas y más de 300 resultaron heridas o afectadas por la exposición al gas. Según el Ejército estadounidense, hubo un tercer ataque a menor escala con el mismo gas en un puesto de control de Ramadi, al oeste de Falluyah. Seis militares resultaron intoxicados y se hallan en grave estado. Mientras que los asesinatos en Bagdad se redujeron en el primer mes de una campaña por la que miles de soldados han llenado las calles, un alto mando estadounidense admitió que los atentados con coches bomba, que en febrero alcanzaron un récord, se convirtieron en su mayor preocupación. Unos 100.000 efectivos iraquíes y estadounidenses están desplegados en la capital, con el propósito de librar las calles de las milicias sunnita y chiíta, que se hallan enfrascados en una guerra civil.
Protesta chiíta
Miles de iraquíes se manifestaron ayer en el barrio chiíta bagdadí de Ciudad Sadr, contra la presencia de las tropas de Estados Unidos. La manifestación fue convocada por el clérigo radical chiíta Moqtada al Sadr. Según el Ejército norteamericano, Al Sadr dirige la insurrección desde Irán, pero sus aliados lo niegan.
Por otro lado, extremistas que responden a la red Al Qaeda en Irak atacaron una patrulla en el norte del país y mataron a dos policías y a un civil. Asimismo, las fuerzas de seguridad hallaron cuatro cadáveres en Kirkuk, bastión sunnita; dos de ellos, de soldados, con señales de haber sido torturados.
Cuatro años después de comenzar la guerra de Irak, el presidente George W. Bush ha sacrificado gran parte de su agenda nacional y ha erosionado la credibilidad del país norteamericano en el extranjero. La popularidad de Bush se ha vinculado más con las cifras de bajas estadounidenses en Irak que con factores más tradicionales, como la economía. Según observadores, este efecto se parece en muchos sentidos a lo que ocurrió con el presidente Lyndon Johnson por la guerra en Vietnam, que terminó en una rotunda derrota militar de EE.UU. (Reuter)
- EL JUEZ Abdel Rahman, de 65 años, que envió a la horca a Saddam Hussein, buscó asilo en Londres por temor a la venganza de los seguidores del depuesto dictador, dijo un diario británico. Rahman y su familia llegaron a Londres el 15 de diciembre. Saddam murió el 30.
- EL SARGENTO estadounidense Raymond Girouard, de 24 años, acusado de haber ordenado matar a tres presos iraquíes, fue hallado culpable de homicidio voluntario por una corte marcial. Según soldados, el sargento les había ordenado asesinar a los presos, previo quitarles las ataduras para que pareciera un intento de fuga.
- CUATRO SENADORES de EEUU, republicanos y demócratas, se reunirán hoy con las tropas en Irak. Luego irán al hospital de Landstuhl (Alemania) para visitar a los soldados heridos en Irak y en Afganistán.
La marcha, con la consigna "Ahora, fuera de Irak", partió del centro de Washington, no lejos de la Casa Blanca, hacia el edificio de las fuerzas armadas estadounidenses, que se hallaba protegido por un fuerte cerco de policías armados y con cascos. Paralelamente, un millar de ex combatientes de Vietnam, vestidos con prendas de cuero negro y acompañados por sus familiares, manifestaron su apoyo a las fuerzas en Irak. Coreando "¡Estados Unidos!", los veteranos destruyeron, pisotearon y escupieron pancartas de los pacifistas. "Los izquierdistas estimulan al enemigo", se leía en una pancarta de los defensores de la guerra.
En varios países
El cuarto aniversario de la invasión a Irak, el 20 de marzo de 2003, dio lugar en Estados Unidos a una serie de manifestaciones pacifistas que comenzaron en Washington el viernes, y que ayer se repitieron en las principales ciudades del país. También hubo ayer manifestaciones contra la guerra en Irak en España, en Turquía, en Grecia y en Australia, entre otros países, que congregaron a miles de personas .
Nuevo atentado con gas
Mientras, en Irak, dos atacantes suicidas hicieron detonar camiones que transportaban cloro, en las ciudades de Fallujah y Ramadi, al oeste del país. Según datos provisorios, murieron al menos 10 personas y más de 300 resultaron heridas o afectadas por la exposición al gas. Según el Ejército estadounidense, hubo un tercer ataque a menor escala con el mismo gas en un puesto de control de Ramadi, al oeste de Falluyah. Seis militares resultaron intoxicados y se hallan en grave estado. Mientras que los asesinatos en Bagdad se redujeron en el primer mes de una campaña por la que miles de soldados han llenado las calles, un alto mando estadounidense admitió que los atentados con coches bomba, que en febrero alcanzaron un récord, se convirtieron en su mayor preocupación. Unos 100.000 efectivos iraquíes y estadounidenses están desplegados en la capital, con el propósito de librar las calles de las milicias sunnita y chiíta, que se hallan enfrascados en una guerra civil.
Protesta chiíta
Miles de iraquíes se manifestaron ayer en el barrio chiíta bagdadí de Ciudad Sadr, contra la presencia de las tropas de Estados Unidos. La manifestación fue convocada por el clérigo radical chiíta Moqtada al Sadr. Según el Ejército norteamericano, Al Sadr dirige la insurrección desde Irán, pero sus aliados lo niegan.
Por otro lado, extremistas que responden a la red Al Qaeda en Irak atacaron una patrulla en el norte del país y mataron a dos policías y a un civil. Asimismo, las fuerzas de seguridad hallaron cuatro cadáveres en Kirkuk, bastión sunnita; dos de ellos, de soldados, con señales de haber sido torturados.
Cuatro años después de comenzar la guerra de Irak, el presidente George W. Bush ha sacrificado gran parte de su agenda nacional y ha erosionado la credibilidad del país norteamericano en el extranjero. La popularidad de Bush se ha vinculado más con las cifras de bajas estadounidenses en Irak que con factores más tradicionales, como la economía. Según observadores, este efecto se parece en muchos sentidos a lo que ocurrió con el presidente Lyndon Johnson por la guerra en Vietnam, que terminó en una rotunda derrota militar de EE.UU. (Reuter)
Detrás del escenario
- EL JUEZ Abdel Rahman, de 65 años, que envió a la horca a Saddam Hussein, buscó asilo en Londres por temor a la venganza de los seguidores del depuesto dictador, dijo un diario británico. Rahman y su familia llegaron a Londres el 15 de diciembre. Saddam murió el 30.
- EL SARGENTO estadounidense Raymond Girouard, de 24 años, acusado de haber ordenado matar a tres presos iraquíes, fue hallado culpable de homicidio voluntario por una corte marcial. Según soldados, el sargento les había ordenado asesinar a los presos, previo quitarles las ataduras para que pareciera un intento de fuga.
- CUATRO SENADORES de EEUU, republicanos y demócratas, se reunirán hoy con las tropas en Irak. Luego irán al hospital de Landstuhl (Alemania) para visitar a los soldados heridos en Irak y en Afganistán.
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