17 Marzo 2007 Seguir en 
Pekin.- Con una amplia mayoría de votos, el Parlamento chino aprobó ayer la primera ley que admite la propiedad privada, con lo cual abolió uno de los pilares de la ideología colectivista que imperó desde el nacimiento de la República Popular comunista (1949). La norma, discutida durante siete años, fue apoyada por 2.799 diputados y sólo cosechó 52 rechazos y 37 abstenciones.
El Congreso Nacional del Pueblo, el parlamento chino, se reúne una vez al año y consagra las decisiones ya tomadas por el Gobierno y el partido.
La nueva ley otorga igual protección a la propiedad estatal y privada. Asimismo, protege ingresos legales, casas, artículos de uso diario, medios de producción y materias primas, así como herencias individuales, inversiones y ganancias de inversiones.
El dueño de la tierra
También incorpora las compensaciones que deben recibir los afectados por las confiscaciones de tierras rurales y casas urbanas de propiedad colectiva. Por otra parte, la norma ratifica que la tierra en zonas rurales seguirá siendo “propiedad colectiva” de los pueblos, representados por los comités monopolizados por los dirigentes comunistas locales. Según sus defensores, esta norma refleja el espíritu de reforma y apertura de China, y protege el orden de la economía de mercado socialista. En el terreno político, significa la consolidación de la dirección actual del comunismo chino y del gobierno encabezado por el presidente, Hu Jintao, y el primer ministro, Wen Jiabao.
La resistencia
Se preveía una mayor resistencia a la reforma del sistema de propiedad, especialmente desde los sectores de “izquierda” del Partido Comunista, que temen que la nueva ley signifique un camino sin retorno hacia un capitalismo sin tapujos. Un sector consideraba “demasiado capitalista” la consagración de los derechos individuales. Otro argumentaba que permitiría a algunos, sobre todo a funcionarios corruptos, proteger los bienes de los cuales se han apoderado. Pero los defensores insistían en la necesidad de clarificar los derechos de propiedad en un Estado que sigue siendo comunista, aunque en la práctica las reformas económicas, lanzadas en 1978, acabaron desde hace mucho con la colectivización maoísta. Muchos analistas coincidieron en que la ley era inevitable e indispensable para el desarrollo del país. “Es necesario que la propiedad legal esté bien protegida para que la gente tenga ganas de crear más riqueza y que China siga desarrollándose”, comentó Jiang Ping, ex rector de la Universidad de Ciencias Políticas. Pero la ley no soluciona un problema crucial de la China moderna: la ausencia de los derechos de los campesinos sobre las tierras que explotan, que son propiedad de la colectividad, y de las cuales a veces son expoliados. No obstante, para intentar protegerlos un poco más de las expropiaciones, la ley reafirma que los proyectos de construcción de las tierras arables están estrictamente restringidos. (Reuter-AFP-NA)
BEIJING.- El Parlamento adoptó asimismo una ley que acabará progresivamente, a partir del 1 de enero de 2008, con los privilegios fiscales de las empresas extranjeras respecto a las nacionales. Esta ley prevé un impuesto único del 25% y sigue los preceptos de la Organización Mundial del Comercio (OMC).
Con esta norma se espera un incremento de ingresos de U$S 5.500 millones al año. En todo caso, algunos sectores podrán seguir beneficiándose de reducciones impositivas, como los de alta tecnología o de protección del medio ambiente, ahorro y eficiencia energética o agricultura. “La idea es alejar a los inversores de la producción de zapatos deportivos y llevarlos a la de microchips”, dijeron observadores. Al parecer, el gigante asiático ya no quiere ser el banco de mano de obra de los países industrializados, sino que se dirige hacia una economía del conocimiento. Las mayores inversiones extranjeras provienen de Hong Kong, Taiwan y del paraíso fiscal británico de las Islas Vírgenes. Muchas empresas chinas reinvierten desde allí sus ganancias en China, para aprovechar así las menores tasas del impuesto de sociedades. (DPA)
Propiedad significa posesión de algo. Las sociedades primitivas solían compartir ciertos derechos de propiedad, como cazar en un lugar determinado. Si bien se cree que existía cierta propiedad personal (armas, utensilios), pareciera ser que la propiedad real era común. La tierra no se consideró propiedad privada sino hasta después del medioevo. Durante el feudalismo, aunque se podía ocupar la tierra, no se tenía la propiedad de esta. Sólo los reyes y la Iglesia eran dueños de la tierra.
Con la revolución industrial y la aparición de un sistema financiero, la propiedad personal alcanzó el mismo estatus que la real.
El Congreso Nacional del Pueblo, el parlamento chino, se reúne una vez al año y consagra las decisiones ya tomadas por el Gobierno y el partido.
La nueva ley otorga igual protección a la propiedad estatal y privada. Asimismo, protege ingresos legales, casas, artículos de uso diario, medios de producción y materias primas, así como herencias individuales, inversiones y ganancias de inversiones.
El dueño de la tierra
También incorpora las compensaciones que deben recibir los afectados por las confiscaciones de tierras rurales y casas urbanas de propiedad colectiva. Por otra parte, la norma ratifica que la tierra en zonas rurales seguirá siendo “propiedad colectiva” de los pueblos, representados por los comités monopolizados por los dirigentes comunistas locales. Según sus defensores, esta norma refleja el espíritu de reforma y apertura de China, y protege el orden de la economía de mercado socialista. En el terreno político, significa la consolidación de la dirección actual del comunismo chino y del gobierno encabezado por el presidente, Hu Jintao, y el primer ministro, Wen Jiabao.
La resistencia
Se preveía una mayor resistencia a la reforma del sistema de propiedad, especialmente desde los sectores de “izquierda” del Partido Comunista, que temen que la nueva ley signifique un camino sin retorno hacia un capitalismo sin tapujos. Un sector consideraba “demasiado capitalista” la consagración de los derechos individuales. Otro argumentaba que permitiría a algunos, sobre todo a funcionarios corruptos, proteger los bienes de los cuales se han apoderado. Pero los defensores insistían en la necesidad de clarificar los derechos de propiedad en un Estado que sigue siendo comunista, aunque en la práctica las reformas económicas, lanzadas en 1978, acabaron desde hace mucho con la colectivización maoísta. Muchos analistas coincidieron en que la ley era inevitable e indispensable para el desarrollo del país. “Es necesario que la propiedad legal esté bien protegida para que la gente tenga ganas de crear más riqueza y que China siga desarrollándose”, comentó Jiang Ping, ex rector de la Universidad de Ciencias Políticas. Pero la ley no soluciona un problema crucial de la China moderna: la ausencia de los derechos de los campesinos sobre las tierras que explotan, que son propiedad de la colectividad, y de las cuales a veces son expoliados. No obstante, para intentar protegerlos un poco más de las expropiaciones, la ley reafirma que los proyectos de construcción de las tierras arables están estrictamente restringidos. (Reuter-AFP-NA)
Recortan los privilegios de empresas extranjeras
BEIJING.- El Parlamento adoptó asimismo una ley que acabará progresivamente, a partir del 1 de enero de 2008, con los privilegios fiscales de las empresas extranjeras respecto a las nacionales. Esta ley prevé un impuesto único del 25% y sigue los preceptos de la Organización Mundial del Comercio (OMC).
Con esta norma se espera un incremento de ingresos de U$S 5.500 millones al año. En todo caso, algunos sectores podrán seguir beneficiándose de reducciones impositivas, como los de alta tecnología o de protección del medio ambiente, ahorro y eficiencia energética o agricultura. “La idea es alejar a los inversores de la producción de zapatos deportivos y llevarlos a la de microchips”, dijeron observadores. Al parecer, el gigante asiático ya no quiere ser el banco de mano de obra de los países industrializados, sino que se dirige hacia una economía del conocimiento. Las mayores inversiones extranjeras provienen de Hong Kong, Taiwan y del paraíso fiscal británico de las Islas Vírgenes. Muchas empresas chinas reinvierten desde allí sus ganancias en China, para aprovechar así las menores tasas del impuesto de sociedades. (DPA)
Los primeros propietarios
Propiedad significa posesión de algo. Las sociedades primitivas solían compartir ciertos derechos de propiedad, como cazar en un lugar determinado. Si bien se cree que existía cierta propiedad personal (armas, utensilios), pareciera ser que la propiedad real era común. La tierra no se consideró propiedad privada sino hasta después del medioevo. Durante el feudalismo, aunque se podía ocupar la tierra, no se tenía la propiedad de esta. Sólo los reyes y la Iglesia eran dueños de la tierra.
Con la revolución industrial y la aparición de un sistema financiero, la propiedad personal alcanzó el mismo estatus que la real.
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