02 Marzo 2007 Seguir en 
LIMA.- La impuntualidad es pan de cada día en Perú, donde llegar con una hora de retraso a los compromisos sociales o laborales se ha convertido en algo típico.
Las eternas disculpas como "fue el tráfico, se me pasó la hora o no me di cuenta" le generan al país un perjuicio económico equivalente a 5.000 millones de dólares, según cifras divulgadas por el presidente Alan García.
Pero esa costumbre podría cambiar, gracias a una cruzada lanzada por el gobierno en un acto público, en el que se pidió a todos los peruanos sincronizar sus relojes.
"Hay que terminar con la horrible, la pésima, la nefasta costumbre que tanto ha costado a nuestra patria de no ser puntuales", dijo el presidente en la ceremonia a la que asistieron estudiantes, funcionarios y políticos.
El acto central en la principal plaza de Lima, la capital peruana, fue precedido por una ceremonia de toques místicos realizada en la cumbre de la ciudadela de Machu Picchu, en el llamado reloj solar de los Incas o Intiwatana, en Cusco.
Perú pierde 3.000 millones de horas al año debido a la impuntualidad, comentó el mandatario.
Como parte de la campaña, se estamparán consignas a favor de la puntualidad en lapiceros, llaveros, gorras, mochilas y se instalarán carteles de publicidad fija en las carreteras.
Además, se lanzó un tema al son del ritmo de moda, el reggaeton, que pregona llegar temprano a todas las citas.
Que en paz descanse
La impuntualidad también fue característica del gobierno del ex presidente Alejandro Toledo, quien hacía esperar hasta tres horas a cientos de personas en ceremonias públicas.
Por esa conducta, los peruanos acuñaron la frase "hora Cabana" cuando se referían a una tardanza, en alusión al pueblo natal del ex mandatario.
Durante el lanzamiento de la cruzada, un ataúd con la inscripción "Q.E.P.D (Que en paz descanse) la hora Cabana pasó frente al estrado, generando risas en los invitados. (Reuters)
Las eternas disculpas como "fue el tráfico, se me pasó la hora o no me di cuenta" le generan al país un perjuicio económico equivalente a 5.000 millones de dólares, según cifras divulgadas por el presidente Alan García.
Pero esa costumbre podría cambiar, gracias a una cruzada lanzada por el gobierno en un acto público, en el que se pidió a todos los peruanos sincronizar sus relojes.
"Hay que terminar con la horrible, la pésima, la nefasta costumbre que tanto ha costado a nuestra patria de no ser puntuales", dijo el presidente en la ceremonia a la que asistieron estudiantes, funcionarios y políticos.
El acto central en la principal plaza de Lima, la capital peruana, fue precedido por una ceremonia de toques místicos realizada en la cumbre de la ciudadela de Machu Picchu, en el llamado reloj solar de los Incas o Intiwatana, en Cusco.
Perú pierde 3.000 millones de horas al año debido a la impuntualidad, comentó el mandatario.
Como parte de la campaña, se estamparán consignas a favor de la puntualidad en lapiceros, llaveros, gorras, mochilas y se instalarán carteles de publicidad fija en las carreteras.
Además, se lanzó un tema al son del ritmo de moda, el reggaeton, que pregona llegar temprano a todas las citas.
Que en paz descanse
La impuntualidad también fue característica del gobierno del ex presidente Alejandro Toledo, quien hacía esperar hasta tres horas a cientos de personas en ceremonias públicas.
Por esa conducta, los peruanos acuñaron la frase "hora Cabana" cuando se referían a una tardanza, en alusión al pueblo natal del ex mandatario.
Durante el lanzamiento de la cruzada, un ataúd con la inscripción "Q.E.P.D (Que en paz descanse) la hora Cabana pasó frente al estrado, generando risas en los invitados. (Reuters)
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