06 Octubre 2002 Seguir en 
BRASILIA.- Con los candidatos esperando el inicio de la votación, el foco de la atención del país se dirige desde ayer a la gigantesca movilización de efectivos militares y policiales en las principales ciudades de Brasil para prevenir actos de violencia. Sólo en Río de Janeiro, más de 50.000 efectivos custodian las calles de la ciudad, acosada por la mafia del narcotráfico. La posibilidad de una rebelión en todas las cárceles del Estado ha movilizado a la Policías militarizada y a las Fuerzas Armadas. Según versiones, la mafia intentará hoy liberar al narcotraficante conocido como Fernandinho Beira Mar, líder del "Comando Rojo" que controla casi todas las ventas de drogas en Río, y a otros capos de las mafias. En el operativo, que se extenderá en al menos 11 de los 27 Estados, participan fuerzas policiales, civiles y efectivos del Ejército, de la Marina y de la Aeronáutica.
Ultimos cálculos
Custodiados así, por un gigantesco operativo de seguridad, los brasileños votan hoy en elecciones generales con la única duda de si el candidato de izquierda, Luiz Inácio "Lula" da Silva, ganará directamente la presidencia o deberá enfrentar una segunda vuelta el 27. Los últimos sondeos confirman el favoritismo de "Lula," del Partido de los Trabajadores (PT), con el 43% de las intenciones de voto, cerca de la mayoría necesaria para un triunfo definitivo. El oficialista José Serra, del Partido de la Social Democracia (PSDB) del saliente presidente Fernando Henrique Cardoso, se afianzó con el 19% de apoyo un distante segundo lugar. Anthony Garotinho de Oliveira, del Partido Socialista Brasileño (PSB), perdió terreno (15%) y el centroizquierdista Ciro Gomes, del Frente Trabalhista, sumaría un 13% de los votos.
Más de 115 millones de electores brasileños, 50,08% de ellos mujeres -casi dos millones más que hombres-, están convocados a las urnas para elegir presidente de la República por un período de cuatro años, los gobernadores de los 27 Estados federales, dos tercios del Senado (81 legisladores), la totalidad de los 513 diputados de la Cámara Federal, y diputados regionales. Está prevista una segunda vuelta, el 27, si los candidatos presidenciales y a gobernadores no obtienen el 50% más un voto de los sufragios válidos necesarios para ganar en primer ronda. Las demás elecciones se resuelven en una vuelta. Estas elecciones han costado unos U$S 115 millones y en su organización trabajan unas dos millones de personas. En total, 406.000 urnas electrónicas, utilizadas parcialmente en comicios anteriores, serán usadas por primera vez a escala nacional. (AFP/DPA/TELAM-SNI/Reuter)
Ultimos cálculos
Custodiados así, por un gigantesco operativo de seguridad, los brasileños votan hoy en elecciones generales con la única duda de si el candidato de izquierda, Luiz Inácio "Lula" da Silva, ganará directamente la presidencia o deberá enfrentar una segunda vuelta el 27. Los últimos sondeos confirman el favoritismo de "Lula," del Partido de los Trabajadores (PT), con el 43% de las intenciones de voto, cerca de la mayoría necesaria para un triunfo definitivo. El oficialista José Serra, del Partido de la Social Democracia (PSDB) del saliente presidente Fernando Henrique Cardoso, se afianzó con el 19% de apoyo un distante segundo lugar. Anthony Garotinho de Oliveira, del Partido Socialista Brasileño (PSB), perdió terreno (15%) y el centroizquierdista Ciro Gomes, del Frente Trabalhista, sumaría un 13% de los votos.
Más de 115 millones de electores brasileños, 50,08% de ellos mujeres -casi dos millones más que hombres-, están convocados a las urnas para elegir presidente de la República por un período de cuatro años, los gobernadores de los 27 Estados federales, dos tercios del Senado (81 legisladores), la totalidad de los 513 diputados de la Cámara Federal, y diputados regionales. Está prevista una segunda vuelta, el 27, si los candidatos presidenciales y a gobernadores no obtienen el 50% más un voto de los sufragios válidos necesarios para ganar en primer ronda. Las demás elecciones se resuelven en una vuelta. Estas elecciones han costado unos U$S 115 millones y en su organización trabajan unas dos millones de personas. En total, 406.000 urnas electrónicas, utilizadas parcialmente en comicios anteriores, serán usadas por primera vez a escala nacional. (AFP/DPA/TELAM-SNI/Reuter)







