09 Febrero 2007 Seguir en 
"Era una mujer muy querida por todos sus compañeros",dijo René Cárdenas, ex presidente del Colegio de Farmacéuticos, en donde Liliana del Valle Cruz fue contadora durante más de 20 años.
Según expresó Cárdenas, desde el principio le pareció dudosa la manera en que había desaparecido la mujer. "Liliana era una mujer muy centrada. Lo que supuestamente hizo en la terminal no era una conducta propia de ella. Ella nunca hubiera dejado su auto mal estacionado y abierto, mucho menos si había recibido advertencias del guardia", dijo Cárdenas.
El concepto que su jefe tenía de la contadora era excelente, como profesional y como persona. "Era muy correcta, responsable y atenta. Jamás se salía de la línea", señaló Cárdenas, quien agregó que la contadora no se daba mucho a conocer. "Era muy seria, callada y tímida; no se podía saber mucho sobre su vida privada", agregó.
"Su muerte me llenó de tristeza. El final que tuvo fue horrible", concluyó Cárdenas consternado.
Según expresó Cárdenas, desde el principio le pareció dudosa la manera en que había desaparecido la mujer. "Liliana era una mujer muy centrada. Lo que supuestamente hizo en la terminal no era una conducta propia de ella. Ella nunca hubiera dejado su auto mal estacionado y abierto, mucho menos si había recibido advertencias del guardia", dijo Cárdenas.
El concepto que su jefe tenía de la contadora era excelente, como profesional y como persona. "Era muy correcta, responsable y atenta. Jamás se salía de la línea", señaló Cárdenas, quien agregó que la contadora no se daba mucho a conocer. "Era muy seria, callada y tímida; no se podía saber mucho sobre su vida privada", agregó.
"Su muerte me llenó de tristeza. El final que tuvo fue horrible", concluyó Cárdenas consternado.










