09 Febrero 2007 Seguir en 
El rol de un vicepresidente, como el de un vicegobernador, por lo general no resulta fácil.
La historia argentina nos muestra al comenzar los años cuarenta el enfrentamiento entre el presidente Raúl Scalabrini Ortiz y el vicepresidente Ramón Castillo, en el que se termina imponiendo el segundo. Al finalizar los sesenta, el de Arturo Frondizi con su vicepresidente Alejandro Gómez, quien se ve obligado a renunciar al iniciar el mandato.
Al comenzar esta década, el enfrentamiento entre el presidente Fernando de la Rúa y el vicepresidente Carlos Alvarez, donde el primero se impone inicialmente para caer estrepitosamente al año siguiente.
En los tres casos, quienes se terminaron quedando con el poder, fuera el presidente (Frondizi y De la Rúa) o el vice (Castillo), no terminaron sus mandatos por distintas causas. Algo similar suele suceder con el gobernador y el vice en determinadas circunstancias. Está pasando en este momento en La Rioja, donde el gobernador Angel Mazza se enfrenta al vice, Luis Beder Herrera, que encabeza a la mayoría de los legisladores provinciales, que hoy están cuestionando la reelección indefinida.
En este marco, los problemas entre el gobernador y el vice en Tucumán pueden no resultar tan extraños. Pero los protagonistas deben tener en cuenta que cuando este tipo de conflicto se desborda, el ganador no siempre puede capitalizar el triunfo. (Especial para LA GACETA)
La historia argentina nos muestra al comenzar los años cuarenta el enfrentamiento entre el presidente Raúl Scalabrini Ortiz y el vicepresidente Ramón Castillo, en el que se termina imponiendo el segundo. Al finalizar los sesenta, el de Arturo Frondizi con su vicepresidente Alejandro Gómez, quien se ve obligado a renunciar al iniciar el mandato.
Al comenzar esta década, el enfrentamiento entre el presidente Fernando de la Rúa y el vicepresidente Carlos Alvarez, donde el primero se impone inicialmente para caer estrepitosamente al año siguiente.
En los tres casos, quienes se terminaron quedando con el poder, fuera el presidente (Frondizi y De la Rúa) o el vice (Castillo), no terminaron sus mandatos por distintas causas. Algo similar suele suceder con el gobernador y el vice en determinadas circunstancias. Está pasando en este momento en La Rioja, donde el gobernador Angel Mazza se enfrenta al vice, Luis Beder Herrera, que encabeza a la mayoría de los legisladores provinciales, que hoy están cuestionando la reelección indefinida.
En este marco, los problemas entre el gobernador y el vice en Tucumán pueden no resultar tan extraños. Pero los protagonistas deben tener en cuenta que cuando este tipo de conflicto se desborda, el ganador no siempre puede capitalizar el triunfo. (Especial para LA GACETA)







