03 Octubre 2002 Seguir en 
WASHINGTON.- El presidente de EE.UU., George W. Bush, logró el visto bueno de la Cámara de Representantes para atacar a Irak. El Senado, controlado por la oposición demócrata, debería comenzar hoy a debatir el proyecto de resolución. Bush acusa al régimen de Saddam Hussein de fabricar armas de destrucción masiva y de apoyar al terrorismo internacional, y está decidido a derrocar al líder iraquí por la fuerza, y no descarta incluso la posibilidad de asesinarlo.
Esta ofensiva de Washington se produce un día después de que la ONU y Bagdad acordaron los términos para la reanudación de las inspecciones de armas. Un vocero iraquí dijo que su país está preparado para defenderse.
El jefe de los inspectores de desarme, Hans Blix, debe informar hoy al Consejo de Seguridad de la ONU sobre los acuerdos alcanzados con funcionarios de Irak, pese a las trabas que interpuso Washington. Irak aceptó el ingreso irrestricto a cualquier sitio elegido por los inspectores para realizar sus tareas, excepto los palacios de Hussein, cuya inspección se regirá por una resolución de la ONU que data de 1998. El informe de Blix será decisivo para los intentos de EE.UU. y de Gran Bretaña de presionar más a Iirak mediante una nueva resolución del Consejo de Seguridad sobre el desarme iraquí. Francia y Rusia, miembros permanentes de este organismo ejecutivo junto con EE.UU. Gran Bretaña y China, podrían vetar esta resolución. A su vez, Alemania se ha erigido en el puntal europeo en contra de los planes de Bush. Por tal motivo, Berlín y Washington atraviesan por una severa crisis diplomática. (AFP/Reuter)
Esta ofensiva de Washington se produce un día después de que la ONU y Bagdad acordaron los términos para la reanudación de las inspecciones de armas. Un vocero iraquí dijo que su país está preparado para defenderse.
El jefe de los inspectores de desarme, Hans Blix, debe informar hoy al Consejo de Seguridad de la ONU sobre los acuerdos alcanzados con funcionarios de Irak, pese a las trabas que interpuso Washington. Irak aceptó el ingreso irrestricto a cualquier sitio elegido por los inspectores para realizar sus tareas, excepto los palacios de Hussein, cuya inspección se regirá por una resolución de la ONU que data de 1998. El informe de Blix será decisivo para los intentos de EE.UU. y de Gran Bretaña de presionar más a Iirak mediante una nueva resolución del Consejo de Seguridad sobre el desarme iraquí. Francia y Rusia, miembros permanentes de este organismo ejecutivo junto con EE.UU. Gran Bretaña y China, podrían vetar esta resolución. A su vez, Alemania se ha erigido en el puntal europeo en contra de los planes de Bush. Por tal motivo, Berlín y Washington atraviesan por una severa crisis diplomática. (AFP/Reuter)







