21 Enero 2007 Seguir en 
El consultor de empresas, José Mario Laks, atribuyó el crecimiento de las ventas de motos a una tendencia de consumo, impulsada por la mejora del poder adquisitivo y por el amplio abanico de posibilidades de financiamiento que ofrece el mercado tucumano.
"Siempre hay un punto hacia el cual la gente orienta su consumo. En algún momento fueron los celulares, por ejemplo, tendencia que se mantiene hasta hoy. Actualmente, pueden ser también las motos. Además, si no hay nubarrones en el horizonte, no hay despidos -por ejemplo- y los ingresos alcanzan, la gente se anima a invertir en un medio de movilidad", explicó.
Laks aseveró que no se debe perder de vista que una moto es un medio de movilidad, cuya máxima virtud es su aporte al confort.
"No es un producto que venga a generar ahorros considerables de movilidad en una familia, porque hay que destinar buena parte de los ingresos a la cuota mensual del pago de la moto. Es un elemento de confort", insistió el experto.
Ennumeró, al respecto, una serie de gastos que el propietario debe considerar:
La cuota mensual.
La inscripción en el registro automotor y el pago mensual de la patente, en caso de que la moto es de más de 110 centímetros cúbicos.
El seguro.
El combustible.
El estacionamiento.
El mantenimiento (repuestos y taller).
Laks ponderó, no obstante, que como se trata de una inversión en un bien físico, el consumidor accede a un producto que tiene un valor residual y que puede comercializar.
Finalmente, el asesor de empresas afirmó que la mayoría de las operaciones de compra de motos se relizan por medio distintos tipos de financiamiento. "Nadie compra una moto al contado; muy pocos. Todos aprovechan las opciones de crédito", concluyó.
"Siempre hay un punto hacia el cual la gente orienta su consumo. En algún momento fueron los celulares, por ejemplo, tendencia que se mantiene hasta hoy. Actualmente, pueden ser también las motos. Además, si no hay nubarrones en el horizonte, no hay despidos -por ejemplo- y los ingresos alcanzan, la gente se anima a invertir en un medio de movilidad", explicó.
Laks aseveró que no se debe perder de vista que una moto es un medio de movilidad, cuya máxima virtud es su aporte al confort.
"No es un producto que venga a generar ahorros considerables de movilidad en una familia, porque hay que destinar buena parte de los ingresos a la cuota mensual del pago de la moto. Es un elemento de confort", insistió el experto.
Ennumeró, al respecto, una serie de gastos que el propietario debe considerar:
La cuota mensual.
La inscripción en el registro automotor y el pago mensual de la patente, en caso de que la moto es de más de 110 centímetros cúbicos.
El seguro.
El combustible.
El estacionamiento.
El mantenimiento (repuestos y taller).
Laks ponderó, no obstante, que como se trata de una inversión en un bien físico, el consumidor accede a un producto que tiene un valor residual y que puede comercializar.
Finalmente, el asesor de empresas afirmó que la mayoría de las operaciones de compra de motos se relizan por medio distintos tipos de financiamiento. "Nadie compra una moto al contado; muy pocos. Todos aprovechan las opciones de crédito", concluyó.







