Mensajes en clave de fábula

Mensajes en clave de fábula

En Redd convergían artistas plásticos, poetas y bohemios de toda talla. Cómo expresarse en una época en la que no se podía hacerlo abiertamente.

11 Enero 2007
Redd era mucho más que una banda de rock. Artistas plásticos, poetas y bohemios de toda talla formaban parte del grupo (que no llegó a ser una comunidad). Las letras de las canciones fueron compuestas en su mayoría por el poeta y psicólogo Ricardo Gandolfo
"Me gustan mucho las fábulas, las historias fabuladas, y ?Tristes noticias del imperio? es eso, fue la forma posible de decir cosas en una época en la que no se podía hacerlo abiertamente. Esa letra habla de la decadencia de la sociedad por el dinero y el poder, algo que no cambió mucho, aunque ahora haya más libertad", dijo Gandolfo respecto del tema que le dio el nombre al primer disco de Redd, en 1979 (la nota fue realizada en el marco de una producción sobre letras de rock local).
"Nunca vi una gran diferencia entre la poesía y las letras; por ahí, estructuralmente son más simples las letras porque hay repeticiones de frases... Pero en realidad, en esa época me movía el mismo interés que en la poesía", explicó Gndolfo, que obtuvo durante su carrera tres premios nacionales y varios provinciales.
En el segundo álbum, "Cuentos del subsuelo", "los temas son más interesantes, por lo menos a mí me gustan más", apuntó. El autor mencionó como ejemplo "Dedos tristes. "Habla de los músicos; de lo que sienten al componer y al armar sus temas", explicó.
Por lo general, Gandolfo escribía y luego los músicos ponían la melodía. "Lo más interesante es que yo escribía y a ellos les gustaba lo que yo hacía; a mí me gustaba la música que ellos hacían, así que estaba todo bien", resumió.

Juan Escalante: el batero ilustrado e inquieto

"Y Juan, con su flequillo sobre los ojos y su andar nervioso, siempre contracturado... estudiando, estudiando... todos los días de su vida". Esas son las palabras con las que el primer baterista de Redd, Juan Escalante, fue recordado por su compañero Luis Albornoz, el día que falleció, hace casi dos años.
Juan no sólo formó parte de algunas de las primeras bandas de rock tucumano, sino que además estudió en el Conservatorio Provincial, donde obtuvo el título de profesor, y demostró que no sólo era hábil para pegarle a los parches, sino que también tenía destreza a la hora de tocar el piano y la guitarra.
En la década del 70 se fue a Estados Unidos con su familia. Siguió componiendo y además completó sus estudios de tecnología en fabricación de pianos y fue el único corresponsal en el cono sur de la asociación que nuclea a los técnicos y fabricantes de ese instrumento.
En Tucumán formó, con sus dos hijos y otros músicos, el grupo Koguana Six. Con esa banda actuó en el teatro Orestes Caviglia y en el Alberdi. Esas fueron sus últimas presentaciones, ya que el primero de febrero de 2005 falleció de un cáncer que se le había diagnosticado algunos meses antes.













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