29 Septiembre 2002 Seguir en 
WASHINGTON.- La asamblea anual del Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial ((BM) finalizó hoy en Washington con el mandato de sus 184 socios de implementar a corto plazo la mayor transformación de su historia para enfrentar los "riesgos e incertidumbre", combatir la pobreza y eliminar las barreras que limitan el comercio mundial.
La lucha internacional contra el financiamiento del terrorismo también ha quedado entre las prioridades de la comunidad financiera internacional.
En el escenario de la asamblea anual destacó el problema de Argentina, que atraviesa la peor crisis de su historia, y se hicieron reiterados llamados a los organismos para llegar a acuerdos con Buenos Aires para ayudar a resolver el problema.
Brasil también fue centro de atención, debido a las elecciones presidenciales del 6 de octubre y el contagio que podría acarrear en caso de caer en crisis, como ocurrió con los países asiáticos en 1997-1998.
Dentro de las propuestas de mayor cambio formuladas hoy está la iniciativa del secretario estadounidense del Tesoro, Paul O'Neill, para la creación de un mecanismo multilateral que permita a las naciones con problemas de deuda la declaración de bancarrota.
Esa iniciativa deberá ser llevada a la asamblea anual conjunta FMI-BM en abril de 2003 como parte de las mayores transformaciones de ambos organismos desde su creación en Bretton Woods, en 1944.
O'Neill subrayó además que las naciones en desarrollo "necesitan desesperadamente capital".
La reunión anual coincidió con el periodo de adversa coyuntura económica internacional reflejada en la desaceleración de la recuperación en las naciones industriales democráticas, el empeoramiento de las condiciones en los países del Tercer Mundo, la caída de las bolsas por la desconfianza de los inversores, el riesgo de una guerra contra Irak y la suba de los precios petroleros, entre otros factores. (Télam-SNI)
La lucha internacional contra el financiamiento del terrorismo también ha quedado entre las prioridades de la comunidad financiera internacional.
En el escenario de la asamblea anual destacó el problema de Argentina, que atraviesa la peor crisis de su historia, y se hicieron reiterados llamados a los organismos para llegar a acuerdos con Buenos Aires para ayudar a resolver el problema.
Brasil también fue centro de atención, debido a las elecciones presidenciales del 6 de octubre y el contagio que podría acarrear en caso de caer en crisis, como ocurrió con los países asiáticos en 1997-1998.
Dentro de las propuestas de mayor cambio formuladas hoy está la iniciativa del secretario estadounidense del Tesoro, Paul O'Neill, para la creación de un mecanismo multilateral que permita a las naciones con problemas de deuda la declaración de bancarrota.
Esa iniciativa deberá ser llevada a la asamblea anual conjunta FMI-BM en abril de 2003 como parte de las mayores transformaciones de ambos organismos desde su creación en Bretton Woods, en 1944.
O'Neill subrayó además que las naciones en desarrollo "necesitan desesperadamente capital".
La reunión anual coincidió con el periodo de adversa coyuntura económica internacional reflejada en la desaceleración de la recuperación en las naciones industriales democráticas, el empeoramiento de las condiciones en los países del Tercer Mundo, la caída de las bolsas por la desconfianza de los inversores, el riesgo de una guerra contra Irak y la suba de los precios petroleros, entre otros factores. (Télam-SNI)







