28 Septiembre 2002 Seguir en 
SAN PABLO.- El real cerró una semana de extrema volatilidad y nerviosismo a ocho días de la elección presidencial en Brasil, alcanzando un nuevo precio récord al ubicarse en 3,8725 por dólar en la franja vendedora, con una suba del 3% respecto de la víspera y del 12,3% en relación con el viernes pasado.
El real acumula en lo que va de 2002 una devaluación del 40,7%. "Fue un día horrible", así definió la jornada de ayer el director de cambio de la corredora Novapao, Mario Battistel.
"El Banco Central (BC) intervino vendiendo dólares, pero no surtió efecto; casi no hubo negocios, porque sólo compran dólares los que no tienen más remedio", señaló el especialista.
Bajo un clima de fuerte agitación ante la elección presidencial del domingo 6 de octubre, el desplome fue "sólo especulación", explicó el analista.
La analista de la consultora Tendencias, Maristela Ansanelli, aseguró que la base del nerviosismo son las elecciones y el miedo a la victoria del izquierdista Luiz Inacio Lula da Silva.
También hizo notar que no es fácil cambiar un discurso de 20 años en 6 meses, recordando que antes el ex sindicalista era aún más radical. Esa lógica del mercado fue fuertemente criticada por las autoridades brasileñas.
Lo que explica el desplome del real, afirmó en Washington el ministro de Hacienda, Padro Malan, son los "beneficios infecciosos", "un miedo infeccioso a las elecciones" y "una ignorancia" del mercado.
La crisis brasileña lleva irremediablemente a realizar comparaciones con lo que ocurre en Argentina, a pesar de que los analistas locales consideran que no hay equivalencias. "No creo que la situación brasileña sea estrictamente igual a la de Argentina, pero el hecho es que los inversores extranjeros pueden tener ese tipo de pensamiento", advirtieron otros analistas.
A su vez, la Bolsa de San Pablo cayó muy por debajo de los 9.000 puntos y cerró con una baja de 5,25 % , un índice sólo comparado con setiembre de 2001, tras los atentados terroristas en los Estados Unidos. (TELAM-SNI)
El real acumula en lo que va de 2002 una devaluación del 40,7%. "Fue un día horrible", así definió la jornada de ayer el director de cambio de la corredora Novapao, Mario Battistel.
"El Banco Central (BC) intervino vendiendo dólares, pero no surtió efecto; casi no hubo negocios, porque sólo compran dólares los que no tienen más remedio", señaló el especialista.
Bajo un clima de fuerte agitación ante la elección presidencial del domingo 6 de octubre, el desplome fue "sólo especulación", explicó el analista.
La analista de la consultora Tendencias, Maristela Ansanelli, aseguró que la base del nerviosismo son las elecciones y el miedo a la victoria del izquierdista Luiz Inacio Lula da Silva.
También hizo notar que no es fácil cambiar un discurso de 20 años en 6 meses, recordando que antes el ex sindicalista era aún más radical. Esa lógica del mercado fue fuertemente criticada por las autoridades brasileñas.
Lo que explica el desplome del real, afirmó en Washington el ministro de Hacienda, Padro Malan, son los "beneficios infecciosos", "un miedo infeccioso a las elecciones" y "una ignorancia" del mercado.
La crisis brasileña lleva irremediablemente a realizar comparaciones con lo que ocurre en Argentina, a pesar de que los analistas locales consideran que no hay equivalencias. "No creo que la situación brasileña sea estrictamente igual a la de Argentina, pero el hecho es que los inversores extranjeros pueden tener ese tipo de pensamiento", advirtieron otros analistas.
A su vez, la Bolsa de San Pablo cayó muy por debajo de los 9.000 puntos y cerró con una baja de 5,25 % , un índice sólo comparado con setiembre de 2001, tras los atentados terroristas en los Estados Unidos. (TELAM-SNI)







