14 Diciembre 2006 Seguir en 
Santiago.- El capitán de ejército, Augusto Pinochet Molina, nieto del fallecido dictador chileno Augusto Pinochet, fue separado de la institución tras cometer una grave falta a la disciplina militar, informó ayer el comandante en jefe del Ejército chileno, general Oscar Izurieta.
El oficial, de 33 años, conocido ahora como "Augusto III", pues su padre lleva el mismo nombre, reivindicó el golpe de Estado de 1973 que encabezó su abuelo, en un discurso que pronunció fuera de programa y sin el permiso de sus superiores en las exequias y homenajes que le brindó el Ejército al general Pinochet, en la Escuela Militar.
El general Izurieta informó que la medida la adoptó él mismo y dijo que el decreto de expulsión del ejército de Pinochet Molina lo cursó la ministra de Defensa, Vivianne Blanlot, que estaba en el acto cuando el capitán dió el polémico discurso.
Tras acusar a los jueces, que encausaron al dictador por violaciones a los derechos humanos durante el régimen de facto, como magistrados que "buscaban más renombre que justicia", el oficial, que vestía el uniforme, reivindicó el golpe de Estado. Dijo que su abuelo "derrotó en plena Guerra Fría al modelo marxista que pretendía imponer su modelo totalitario no mediante el voto, sino más bien derechamente por el medio armado".
Esas palabras provocaron una ovación entre los miles de asistentes a la ceremonia y encontraron el inmediato rechazo del gobierno de la presidenta Michelle Bachelet, quien dijo ayer que el capitán de Ejército Augusto Pinochet Molina había cometido una falta gravísima al intervenir el martes en la misa fúnebre, sin autorización. "Estamos seguros de que el Ejército sabrá hacer lo que corresponda. Chile tiene la Constitución y las leyes, y la institución tiene sus reglas para tomar la decisión que corresponda según la falta cometida", apuntó Bachelet.
El padre del oficial cuestionado, Augusto Pinochet Hiriart, dijo que su hijo había decidido pedir su baja dos días antes de pronunciar el discurso. "Es muy probable que mi hijo ya haya decidido eso. Si lo hizo, habrá tenido sus razones", sostuvo. Y agregó que el primogénito actuó como nieto y no como oficial.
En tanto, dos abogados de organizaciones de derechos humanos presentaron ayer una querella por sedición impropia e incumplimiento de los deberes militares, contra el capitán Pinochet Molina. (dpa-Reuter)
El oficial, de 33 años, conocido ahora como "Augusto III", pues su padre lleva el mismo nombre, reivindicó el golpe de Estado de 1973 que encabezó su abuelo, en un discurso que pronunció fuera de programa y sin el permiso de sus superiores en las exequias y homenajes que le brindó el Ejército al general Pinochet, en la Escuela Militar.
El general Izurieta informó que la medida la adoptó él mismo y dijo que el decreto de expulsión del ejército de Pinochet Molina lo cursó la ministra de Defensa, Vivianne Blanlot, que estaba en el acto cuando el capitán dió el polémico discurso.
Tras acusar a los jueces, que encausaron al dictador por violaciones a los derechos humanos durante el régimen de facto, como magistrados que "buscaban más renombre que justicia", el oficial, que vestía el uniforme, reivindicó el golpe de Estado. Dijo que su abuelo "derrotó en plena Guerra Fría al modelo marxista que pretendía imponer su modelo totalitario no mediante el voto, sino más bien derechamente por el medio armado".
Esas palabras provocaron una ovación entre los miles de asistentes a la ceremonia y encontraron el inmediato rechazo del gobierno de la presidenta Michelle Bachelet, quien dijo ayer que el capitán de Ejército Augusto Pinochet Molina había cometido una falta gravísima al intervenir el martes en la misa fúnebre, sin autorización. "Estamos seguros de que el Ejército sabrá hacer lo que corresponda. Chile tiene la Constitución y las leyes, y la institución tiene sus reglas para tomar la decisión que corresponda según la falta cometida", apuntó Bachelet.
El padre del oficial cuestionado, Augusto Pinochet Hiriart, dijo que su hijo había decidido pedir su baja dos días antes de pronunciar el discurso. "Es muy probable que mi hijo ya haya decidido eso. Si lo hizo, habrá tenido sus razones", sostuvo. Y agregó que el primogénito actuó como nieto y no como oficial.
En tanto, dos abogados de organizaciones de derechos humanos presentaron ayer una querella por sedición impropia e incumplimiento de los deberes militares, contra el capitán Pinochet Molina. (dpa-Reuter)
NOTICIAS RELACIONADAS







