26 Septiembre 2002 Seguir en 
RAMALLAH, Cisjordania.- Una semana después del inicio del asedio al cuartel general de Yasser Arafat en esta ciudad, la situación del líder palestino parece haber entrado en un callejón sin salida, ya que las dos partes permanecen inflexibles en sus posiciones. Por primera vez después de que el ejército israelí entró en Ramallah el 19 de setiembre, el toque de queda se levantó ayer. Tras las marchas de apoyo a Arafat registradas en diversas ciudades autónomas, hubo críticas a su dirigente, al que algunos consideran incapaz de sacarlos de la miseria y devolverles la tranquilidad. Sitiado en la Mukata, un cuartel general en ruinas, Arafat se ve obligado desde hace una semana a dormir en el suelo, comer una lata de conservas por día y limitar su aseo personal.
La desesperación comenzaba a instalarse en los espíritus de los 250 palestinos que lo acompañan. El Ejército israelí disparó anoche bengalas sobre el búnker. Los palestinos decidieron posponer las negociaciones sobre el asedio al cuartel general porque las autoridades israelíes prohíben cualquier contacto entre diplomáticos occidentales y Arafat. (AFP)
La desesperación comenzaba a instalarse en los espíritus de los 250 palestinos que lo acompañan. El Ejército israelí disparó anoche bengalas sobre el búnker. Los palestinos decidieron posponer las negociaciones sobre el asedio al cuartel general porque las autoridades israelíes prohíben cualquier contacto entre diplomáticos occidentales y Arafat. (AFP)







