26 Septiembre 2002 Seguir en 
SAN PABLO.- Aunque el real y las bolsas brasileñas se recuperaron ayer levemente, la crisis de Argentina continuó convirtiéndose en tema obligado de la campaña electoral en Brasil, que ve a su vecino como el modelo que debe evitarse.
Esta vez fue el candidato oficialista, José Serra, quien consideró que el Mercosur es un lastre para Brasil. Serra, segundo en los sondeos para los comicios del 6 de octubre, dijo que Brasil debería suscribir acuerdos bilaterales con otros países, pero que no puede hacerlo -"porque tenemos que cargar con el Mercosur", indicó-. "Hasta hoy no hay zona de libre comercio en el Mercosur, porque toda vez que hay que tener libre comercio, Argentina se echa atrás", añadió Serra, que consideró que la devaluación del real se debe a "un análisis equivocado de la realidad brasileña, hecho por gente que piensa que la capital de Brasil es Buenos Aires".
El Mercosur, a su criterio, tiene que ser redefinido para avanzar con solidez, y calificó de monstruosidad el tratado de Ouro Preto, que en 1993 dio origen al bloque de Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay, y que según Serra fue firmado en condiciones de desigualdad.
Las declaraciones del delfín del presidente Fernando Henrique Cardoso se suceden a la del favorito Luiz Inacio "Lula" da Silva, quien había dicho que la Argentina es una "republiqueta", aunque luego intentó relativizar el agravio mediante sus voceros.
El periódico "Folha", de San Pablo publicó, además, un cuadro comparativo con la situación entre los dos países, preguntándose si ya "Brasil es una Argentina", cuya moneda perdió cerca de 70% de su valor frente al dólar desde enero, luego de que el país abandonó la convertibilidad.
Ayer, el índice Bovespa de la Bolsa paulista cerró con una suba de 0,87%, que sin embargo no alcanzó a compensar la caída del 1,25% registrada el martes, y llevó el acumulado semanal a un rojo de 3,7 puntos porcentuales.El dólar retrocedió casi 8 centavos de real, hasta los 3,693 reales de la punta vendedora.
Bajan las calificaciones
El banco de inversiones Goldman Sachs anunció que rebajó la recomendación de inversión en tres de los más importantes bancos brasileños: Itaú, Bradesco y Unibanco. La recomendación bajó a causa del aumento de riesgo ante un eventual triunfo de Lula.
Pero el ritmo de la campaña seguía marcando el de los mercados: la encuesta Ibope dio a Lula un 41% de intención de voto; a Serra, un 18 % y un 15% a Anthony Garotinho.En medio de ese clima político, arribó anoche a Brasilia el presidente argentino Eduardo Duhalde para iniciar una visita oficial. Se entrevistará con Cardoso y firmará acuerdos comerciales y sobre el régimen automotor. Duhalde viajó compañado por los gobernadores de Buenos Aires, Santa Fé y Córdoba.
Duhalde que estará menos de 24 en Brasil, sostuvo anoche un primer encuentro con Cardoso, quien le ofreció una cena en el Palacio de Alvorada, la residencia oficial. (TELAM-Reuter-Especial)
Esta vez fue el candidato oficialista, José Serra, quien consideró que el Mercosur es un lastre para Brasil. Serra, segundo en los sondeos para los comicios del 6 de octubre, dijo que Brasil debería suscribir acuerdos bilaterales con otros países, pero que no puede hacerlo -"porque tenemos que cargar con el Mercosur", indicó-. "Hasta hoy no hay zona de libre comercio en el Mercosur, porque toda vez que hay que tener libre comercio, Argentina se echa atrás", añadió Serra, que consideró que la devaluación del real se debe a "un análisis equivocado de la realidad brasileña, hecho por gente que piensa que la capital de Brasil es Buenos Aires".
El Mercosur, a su criterio, tiene que ser redefinido para avanzar con solidez, y calificó de monstruosidad el tratado de Ouro Preto, que en 1993 dio origen al bloque de Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay, y que según Serra fue firmado en condiciones de desigualdad.
Las declaraciones del delfín del presidente Fernando Henrique Cardoso se suceden a la del favorito Luiz Inacio "Lula" da Silva, quien había dicho que la Argentina es una "republiqueta", aunque luego intentó relativizar el agravio mediante sus voceros.
El periódico "Folha", de San Pablo publicó, además, un cuadro comparativo con la situación entre los dos países, preguntándose si ya "Brasil es una Argentina", cuya moneda perdió cerca de 70% de su valor frente al dólar desde enero, luego de que el país abandonó la convertibilidad.
Ayer, el índice Bovespa de la Bolsa paulista cerró con una suba de 0,87%, que sin embargo no alcanzó a compensar la caída del 1,25% registrada el martes, y llevó el acumulado semanal a un rojo de 3,7 puntos porcentuales.El dólar retrocedió casi 8 centavos de real, hasta los 3,693 reales de la punta vendedora.
Bajan las calificaciones
El banco de inversiones Goldman Sachs anunció que rebajó la recomendación de inversión en tres de los más importantes bancos brasileños: Itaú, Bradesco y Unibanco. La recomendación bajó a causa del aumento de riesgo ante un eventual triunfo de Lula.
Pero el ritmo de la campaña seguía marcando el de los mercados: la encuesta Ibope dio a Lula un 41% de intención de voto; a Serra, un 18 % y un 15% a Anthony Garotinho.En medio de ese clima político, arribó anoche a Brasilia el presidente argentino Eduardo Duhalde para iniciar una visita oficial. Se entrevistará con Cardoso y firmará acuerdos comerciales y sobre el régimen automotor. Duhalde viajó compañado por los gobernadores de Buenos Aires, Santa Fé y Córdoba.
Duhalde que estará menos de 24 en Brasil, sostuvo anoche un primer encuentro con Cardoso, quien le ofreció una cena en el Palacio de Alvorada, la residencia oficial. (TELAM-Reuter-Especial)







