26 Noviembre 2006 Seguir en 
La zafra 2006 se presentó como una de las mejores de los últimos 25 años, ya que todas las variables jugaron a favor. Los precios internacionales, las condiciones climáticas, la adecuada maduración de inversiones en el campo y fábrica, interesantes condiciones de costos financieros, mayor oferta de fondeo para inversiones, etcétera. Sólo queda como tarea la sintonía fina, para optimizar los ingresos de ventas en el mercado interno, ante la reducción de los precios internacionales y la elaboración de una estrategia entre empresarios y el Estado para sostener el desarrollo del sector sin los ciclos del pasado, que generaban fuerte inestabilidad y problemas al sector, debido a su inserción en mercado muy distorsionados por los subsidios y protección de otros países. El avance de los biocombustibles derivados de la caña y su promisorio futuro, facilitan la elaboración de un marco sectorial que daría estabilidad e interesantes niveles de ingresos a la actividad, como así también facilitaría el desarrollo de la sucroquímica y la alcoquímica.
Si la oferta y demanda del mercado interno se equilibran, los precios podrían subir lo que permita la política de precios concertada con el Gobierno nacional y redondearse un año con excelentes ingresos. Los buenos ingresos sectoriales no significan que sean los que le asigna el mercado y corresponden por justicia al sector y a Tucumán; ya que la estructura del mercado interno del azúcar y el control de precios del Estado nacional, hicieron dejar de percibir, a los azucareros de Tucumán, importantes cifras.
Con lo que dejará de percibir la Provincia, fondos que son muy necesarios para continuar la modernización de su industria azucarera, para concretar mejoras ambientales de procesos del sector, recuperar el capital de trabajo, invertir en tecnologías y desarrollos tecnológicos, en subproducto o coproductos con mayor valor agregado, desarrollar proyectos de alimentos que contengan azúcar o alcohol, etcétera, contribuyendo de esa manera a dar soluciones genuinas a problemas sociales de bajos ingresos, desocupación y marginalidad que son preocupantes aún en nuestra provincia, sin la necesidad de que las empresas se endeuden o busquen capitales de otras regiones.
Si la oferta y demanda del mercado interno se equilibran, los precios podrían subir lo que permita la política de precios concertada con el Gobierno nacional y redondearse un año con excelentes ingresos. Los buenos ingresos sectoriales no significan que sean los que le asigna el mercado y corresponden por justicia al sector y a Tucumán; ya que la estructura del mercado interno del azúcar y el control de precios del Estado nacional, hicieron dejar de percibir, a los azucareros de Tucumán, importantes cifras.
Con lo que dejará de percibir la Provincia, fondos que son muy necesarios para continuar la modernización de su industria azucarera, para concretar mejoras ambientales de procesos del sector, recuperar el capital de trabajo, invertir en tecnologías y desarrollos tecnológicos, en subproducto o coproductos con mayor valor agregado, desarrollar proyectos de alimentos que contengan azúcar o alcohol, etcétera, contribuyendo de esa manera a dar soluciones genuinas a problemas sociales de bajos ingresos, desocupación y marginalidad que son preocupantes aún en nuestra provincia, sin la necesidad de que las empresas se endeuden o busquen capitales de otras regiones.







