26 Noviembre 2006 Seguir en 
Durante este año, el consumo interno de azúcar se triplicó si se toma en cuenta el promedio de los últimos años. "En 2006, aumentó un 9%, cuando el ritmo histórico era del 35", señaló a LA GACETA Jorge Rocchia Ferro, dueño de los ingenios La Florida y Aguilares. Por esa razón, las campañas de difusiones sobre las bondades del producto continuarán en 2007.
Según el empresario, la actividad azucarera se ha transformado en previsible durante este año, tanto en la relación entre cañeros e industriales, como con los trabajadores. "Hay una sana conversación y esto redundará para que en el futuro se pueda seguir planificando en el sector", dijo.
La campaña que pasó dejó a la actividad "una rentabilidad aceptable", desde la óptica de Rocchia Ferro. ¿Cuáles son los riesgos que afronta el sector para el año que viene? "Fundamentalmente, la previsibilidad jurídica en materia fiscal, ya que la presión tributaria será mayor ante una voracidad del Estado que asusta y conmueve", indicó. Sin embargo, aclaró que la discusión salarial no será traumática en la próxima campaña.
Al mismo tiempo, el industrial puntualizó que durante 2007 habrá una mayor área plantada. "Creemos que estará entre un 8% y un 10% de crecimiento y, por lo tanto, habrá una producción superior", expresó. Sin embargo, dejó en claro que esto dependerá de factores ajenos a los industriales, como el caso del clima.
Este aumento en la superficie con caña de azúcar, según Rocchia Ferro, tiene que ver con que en vez de renovar muchos campos de citrus, con plantas viejas, se los convirtió en cañas. "Los que antes fueron sojeros, hoy volvieron a la producción cañera", acotó.
Respecto de la producción de alcohol, el industrial manifestó que existe una mayor producción y consumo, con saldos exportadores. "Entre alcohol y melaza, la producción estará en el orden de los 240 millones de litros, con saldos exportables de 2006 que rondarán los 45 millones de litros", consideró. Rocchia Ferro cree que podrían usarse los puertos chilenos para captar nuevos mercados para la producción alcoholera.
Según el empresario, la actividad azucarera se ha transformado en previsible durante este año, tanto en la relación entre cañeros e industriales, como con los trabajadores. "Hay una sana conversación y esto redundará para que en el futuro se pueda seguir planificando en el sector", dijo.
La campaña que pasó dejó a la actividad "una rentabilidad aceptable", desde la óptica de Rocchia Ferro. ¿Cuáles son los riesgos que afronta el sector para el año que viene? "Fundamentalmente, la previsibilidad jurídica en materia fiscal, ya que la presión tributaria será mayor ante una voracidad del Estado que asusta y conmueve", indicó. Sin embargo, aclaró que la discusión salarial no será traumática en la próxima campaña.
Al mismo tiempo, el industrial puntualizó que durante 2007 habrá una mayor área plantada. "Creemos que estará entre un 8% y un 10% de crecimiento y, por lo tanto, habrá una producción superior", expresó. Sin embargo, dejó en claro que esto dependerá de factores ajenos a los industriales, como el caso del clima.
Este aumento en la superficie con caña de azúcar, según Rocchia Ferro, tiene que ver con que en vez de renovar muchos campos de citrus, con plantas viejas, se los convirtió en cañas. "Los que antes fueron sojeros, hoy volvieron a la producción cañera", acotó.
Respecto de la producción de alcohol, el industrial manifestó que existe una mayor producción y consumo, con saldos exportadores. "Entre alcohol y melaza, la producción estará en el orden de los 240 millones de litros, con saldos exportables de 2006 que rondarán los 45 millones de litros", consideró. Rocchia Ferro cree que podrían usarse los puertos chilenos para captar nuevos mercados para la producción alcoholera.







