26 Noviembre 2006 Seguir en 
Después de un año en el que el sector azucarero realizó fuertes inversiones en pos de cumplir con las medidas para preservar el medio ambiente, el propietario de los ingenios Santa Bárbara y Ñuñorco, Julio Colombres, expresó a LA GACETA que en 2007 la producción tendrá un crecimiento mínimo en torno al 15% y que se afianzarán las inversiones en el sector. "Esto responderá a lo pactado en el plan Producción Limpia y en la construcción de dos nuevas calderas en algunos establecimientos", indicó.
El industrial prevé que el año entrante volverán a encontrarse con planteos salariales que, desde su perspectiva, deberían crecer en función de la inflación proyectada.
Colombres no dudó en afirmar que la campaña azucarera que se terminó fue razonablemente buena. "Tucumán ha hecho algo así como 300.000 toneladas más de lo que elaboró el año anterior", puntualizó. Además, se está cumpliendo plenamente con el plan de exportación y, "pese a todas las dificultades, la cuestión salarial se resolvió bien", acotó. El también presidente de la Federación Económica de Tucumán (FET) destacó los avances parciales que se observaron a lo largo de la zafra que culminó. "Varias fábricas pusieron los dispositivos en las calderas para disminuir o evitar la emisión de micropartículas; otras colocaron los filtros y, en general, todos los ingenios cumplieron razonablemente lo acordado con el área de Medio Ambiente", señaló.
Colombres manifestó, además, que el 90% de la cachaza "sale de sus ingenios en forma sólida y no se desparrama en los ríos, mientras que en materia de quema de cañaverales -en lo referido a caña integral-, no se producen".
"Creemos que al finalizar el año, el Centro Azucarero Regional Tucumán (CART) establecerá que estaremos ante una generalización de estas medidas en toda la industria y que no se tratará sólo de medidas particulares", remarcó Colombres.
Finalmente, el industrial azucarero estimó que el precio de la producción en el mercado mundial "no será de la magnitud de la campaña pasada" y que las exportaciones se efectuarán en forma racional.
El industrial prevé que el año entrante volverán a encontrarse con planteos salariales que, desde su perspectiva, deberían crecer en función de la inflación proyectada.
Colombres no dudó en afirmar que la campaña azucarera que se terminó fue razonablemente buena. "Tucumán ha hecho algo así como 300.000 toneladas más de lo que elaboró el año anterior", puntualizó. Además, se está cumpliendo plenamente con el plan de exportación y, "pese a todas las dificultades, la cuestión salarial se resolvió bien", acotó. El también presidente de la Federación Económica de Tucumán (FET) destacó los avances parciales que se observaron a lo largo de la zafra que culminó. "Varias fábricas pusieron los dispositivos en las calderas para disminuir o evitar la emisión de micropartículas; otras colocaron los filtros y, en general, todos los ingenios cumplieron razonablemente lo acordado con el área de Medio Ambiente", señaló.
Colombres manifestó, además, que el 90% de la cachaza "sale de sus ingenios en forma sólida y no se desparrama en los ríos, mientras que en materia de quema de cañaverales -en lo referido a caña integral-, no se producen".
"Creemos que al finalizar el año, el Centro Azucarero Regional Tucumán (CART) establecerá que estaremos ante una generalización de estas medidas en toda la industria y que no se tratará sólo de medidas particulares", remarcó Colombres.
Finalmente, el industrial azucarero estimó que el precio de la producción en el mercado mundial "no será de la magnitud de la campaña pasada" y que las exportaciones se efectuarán en forma racional.







