26 Noviembre 2006 Seguir en 
"La posibilidad de que los ingenios participen en la generación de energía eléctrica va pegada al cuidado responsable del medio ambiente. Para que un ingenio tenga capacidad energética extra tiene que quemar bagazo en forma eficiente; en ese caso, las partículas que emiten son mucho menores, y los filtros de las chimeneas trabajan con menos carga y más eficiencia, lo que indica que se ingresa en un círculo virtuoso". La opinión pertenece al presidente del Centro Azucarero Regional de Tucumán (CART) y de Atanor, Miguel Angel González, quien dijo que el círculo virtuoso en el azúcar se manifiesta también en el saneamiento general del sector. "Se están salvando las deudas que teníamos todos con todos: los ingenios con los cañeros y viceversa; las fábricas con los empleados; la población con las fábricas, etcétera. Hay círculo virtuoso, porque todos vamos hacia posiciones cada vez mejores, y todas ganadoras", remarcó.
González estimó que en 2007 "habrá un crecimiento moderado de la producción de azúcar" en relación a la zafra que acaba de concluir, en la que se elaboraron 1,525 millón de toneladas en Tucumán, lo que significó un nuevo récord para la actividad. Reconoció que podrían no repetirse las excelentes condiciones climáticas de 2006, pero argumentó que en todo el cañaveral "hubo un replantado con variedades más eficientes que puede incidir".
"En Tucumán se vivieron épocas en que el término superproducción sonaba horrible, como si fuera un síntoma de caída de precios y de situaciones sociales complejas. Ahora, debido al manejo adecuado de las existencias que hacen ingenios y cañeros, con la colocación de saldos exportables en el exterior, la comercialización externa es algo habitual", subrayó el ejecutivo.
González opinó que, más allá de los buenos resultados que arrojó la zafra 2006, lo rescatable de la campaña fue el "increíble" respeto mutuo que se generó entre industriales y cañeros, como nunca se había vivido en la provincia. "Hemos logrado vencer la confrontación, y estamos todos convencidos de que es mejor trabajar juntos que plantearnos oposición de intereses", destacó.
El titular del CART también consideró muy positiva "la profunda inquietud que se despertó en la población, en el Gobierno tucumano y en la industria azucarera por hacer más sustentable la producción de azúcar en relación al cuidado del medio ambiente".
"El ?ruido? es bueno, altamente positivo. Además, valga mencionar la sabiduría y la paciencia de las autoridades, que reconocen que las mejoras en los ingenios para el cuidado del medio ambiente no se pueden hacer en una noche", subrayó. Por último, González ponderó el hecho de que en las discusiones salariales en el sector azucarero "no encontraron en el lado empresario una actitud corporativa; no hubo un club de empresarios que negociaran con dureza, más allá de que pudiera considerarse que el reclamo salarial tenía una magnitud superior a la esperada".
González estimó que en 2007 "habrá un crecimiento moderado de la producción de azúcar" en relación a la zafra que acaba de concluir, en la que se elaboraron 1,525 millón de toneladas en Tucumán, lo que significó un nuevo récord para la actividad. Reconoció que podrían no repetirse las excelentes condiciones climáticas de 2006, pero argumentó que en todo el cañaveral "hubo un replantado con variedades más eficientes que puede incidir".
"En Tucumán se vivieron épocas en que el término superproducción sonaba horrible, como si fuera un síntoma de caída de precios y de situaciones sociales complejas. Ahora, debido al manejo adecuado de las existencias que hacen ingenios y cañeros, con la colocación de saldos exportables en el exterior, la comercialización externa es algo habitual", subrayó el ejecutivo.
González opinó que, más allá de los buenos resultados que arrojó la zafra 2006, lo rescatable de la campaña fue el "increíble" respeto mutuo que se generó entre industriales y cañeros, como nunca se había vivido en la provincia. "Hemos logrado vencer la confrontación, y estamos todos convencidos de que es mejor trabajar juntos que plantearnos oposición de intereses", destacó.
El titular del CART también consideró muy positiva "la profunda inquietud que se despertó en la población, en el Gobierno tucumano y en la industria azucarera por hacer más sustentable la producción de azúcar en relación al cuidado del medio ambiente".
"El ?ruido? es bueno, altamente positivo. Además, valga mencionar la sabiduría y la paciencia de las autoridades, que reconocen que las mejoras en los ingenios para el cuidado del medio ambiente no se pueden hacer en una noche", subrayó. Por último, González ponderó el hecho de que en las discusiones salariales en el sector azucarero "no encontraron en el lado empresario una actitud corporativa; no hubo un club de empresarios que negociaran con dureza, más allá de que pudiera considerarse que el reclamo salarial tenía una magnitud superior a la esperada".







