20 Septiembre 2002 Seguir en 
TEL AVIV/NUEVA YORK.- Un "kamikaze" del grupo Hamas se inmoló ayer en el interior de un ómnibus, en pleno centro de Tel Aviv, y causó la muerte de al menos seis israelíes. Más de 60 personas resultaron heridas y se teme que algunas de ellas mueran, dada la gravedad de sus lesiones. Este nuevo atentado -el segundo en dos días- se produjo luego de más de un mes de relativa calma de los grupos fundamentalistas, y en momentos en que una campaña militar de EE.UU. contra Irak ha encendido la luz roja en toda la región de Medio Oriente.
El gobierno israelí responsabilizó de inmediato al presidente palestino Yasser Arafat. Anoche, tanques y blindados irrumpieron en la mukata, el cuartel general palestino de Ramallah. Luego de escaramuzas en las que resultaron heridos dos guardias de la sede presidencial el ejército cercó la zona. La fuerza israelí anunció que el cerco permanecerá en Ramallah mientras no se entreguen unos 30 palestinos presuntamente implicados en actos terroristas contra Israel, refugiados desde hace varios días en el cuartel palestino. Entre ellos figura un general jefe de los servicios secretos en Cisjordania y el comandante de la Fuerza 17, la guardia de Arafat. La Autoridad Nacional Palestina (ANP) repudió el atentado suicida y, luego de la ocupación militar israelí en Ramallah, pidió a EE.UU. y a Europa que intervengan para salvar la vida de su presidente.
Irak pide respeto
Representantes de la comunidad internacional repudiaron los atentados durante la asamblea de la ONU que se celebra en Nueva York. Ayer, el canciller iraquí Naji Sabri insistió ante el foro en que su país no posee armas de destrucción masiva. "Es una mentira que usa Estados Unidos para invadirnos y apoderarse de nuestro petróleo", dijo y pidió a la asamblea que respete la soberanía de Irak. El presidente de EE.UU. George W. Bush descalificó el discurso iraquí y volvió a advertir a la ONU que si no enfrenta al régimen de Saddam Hussein, lo harán Estados Unidos y algunos de sus aliados.
Acelerador a fondo
Paralelamente, la Casa Blanca envió al Congreso un proyecto de resolución para que autorice la acción militar contra Irak. La iniciativa se formalizó apenas un día después de que Bush intentó convencer a los líderes del Congreso de que hay que derrocar por la fuerza a Hussein. Los demócratas podrían rechazar el pedido. "A ningún presidente le daremos autoridad unilateral para ir a la guerra", dijo ayer el líder demócrata del Senado, Thomas Daschle. (AFP)
El gobierno israelí responsabilizó de inmediato al presidente palestino Yasser Arafat. Anoche, tanques y blindados irrumpieron en la mukata, el cuartel general palestino de Ramallah. Luego de escaramuzas en las que resultaron heridos dos guardias de la sede presidencial el ejército cercó la zona. La fuerza israelí anunció que el cerco permanecerá en Ramallah mientras no se entreguen unos 30 palestinos presuntamente implicados en actos terroristas contra Israel, refugiados desde hace varios días en el cuartel palestino. Entre ellos figura un general jefe de los servicios secretos en Cisjordania y el comandante de la Fuerza 17, la guardia de Arafat. La Autoridad Nacional Palestina (ANP) repudió el atentado suicida y, luego de la ocupación militar israelí en Ramallah, pidió a EE.UU. y a Europa que intervengan para salvar la vida de su presidente.
Irak pide respeto
Representantes de la comunidad internacional repudiaron los atentados durante la asamblea de la ONU que se celebra en Nueva York. Ayer, el canciller iraquí Naji Sabri insistió ante el foro en que su país no posee armas de destrucción masiva. "Es una mentira que usa Estados Unidos para invadirnos y apoderarse de nuestro petróleo", dijo y pidió a la asamblea que respete la soberanía de Irak. El presidente de EE.UU. George W. Bush descalificó el discurso iraquí y volvió a advertir a la ONU que si no enfrenta al régimen de Saddam Hussein, lo harán Estados Unidos y algunos de sus aliados.
Acelerador a fondo
Paralelamente, la Casa Blanca envió al Congreso un proyecto de resolución para que autorice la acción militar contra Irak. La iniciativa se formalizó apenas un día después de que Bush intentó convencer a los líderes del Congreso de que hay que derrocar por la fuerza a Hussein. Los demócratas podrían rechazar el pedido. "A ningún presidente le daremos autoridad unilateral para ir a la guerra", dijo ayer el líder demócrata del Senado, Thomas Daschle. (AFP)







