19 Septiembre 2002 Seguir en 
WASHINGTON.- El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, convenció a los líderes del Congreso estadounidense de la necesidad de votar rápidamente una resolución que lo autorice a emprender una acción militar contra Irak. Ahora le resta hacer frente a las resistencias del Consejo de Seguridad de la ONU, donde por lo menos Rusia considera que la reanudación de las inspecciones del desarme serán suficientes para comprobar si realmente el régimen de Saddam Hussein desarrolla armas de destrucción masiva.
Tras una reunión con el mandatario estadounidense, el jefe de la mayoría demócrata en el Senado, Tom Daschle, se cuidó, sin embargo, de precisar el margen de maniobra que el Congreso otorgará a Bush para derrocar al régimen de Bagdad. La votación, que se producirá antes de las elecciones legislativas del 5 de noviembre, encuentra al Senado bajo el control demócrata con un voto de ventaja.
En el plano internacional Bush debe convencer aún a las Naciones Unidas y a varios miembros de su Consejo de Seguridad (China, Estados Unidos, Francia, Gran Bretaña, Rusia) de rechazar el compromiso de Bagdad de aceptar el regreso de la misión de inspectores en desarme. (AFP)
Tras una reunión con el mandatario estadounidense, el jefe de la mayoría demócrata en el Senado, Tom Daschle, se cuidó, sin embargo, de precisar el margen de maniobra que el Congreso otorgará a Bush para derrocar al régimen de Bagdad. La votación, que se producirá antes de las elecciones legislativas del 5 de noviembre, encuentra al Senado bajo el control demócrata con un voto de ventaja.
En el plano internacional Bush debe convencer aún a las Naciones Unidas y a varios miembros de su Consejo de Seguridad (China, Estados Unidos, Francia, Gran Bretaña, Rusia) de rechazar el compromiso de Bagdad de aceptar el regreso de la misión de inspectores en desarme. (AFP)







