19 Septiembre 2002 Seguir en 
Washington.- Los servicios secretos estadounidenses tenían varios indicios de los atentados antes del 11 de setiembre, entre los cuales figuraba incluso un plan de volar desde un país extranjero con un avión lleno de explosivos, y estrellarlo contra las Torres Gemelas. Las conclusiones de una primera investigación sobre las fallas de seguridad en EE.UU. fueron difundidas ayer por una comisión bicameral que, además, se quejó por la reticencia de la Casa Blanca para entregar documentación clasificada. El informe plantea asimismo la crítica pregunta de si el gobierno informó lo suficiente a la población sobre la posibilidad de un atentado.
El blanco externo
Tras revisar miles de actas de los servicios secretos -CIA, FBI y Dirección Nacional de Seguridad (DNS)-, la comisión concluyó en que la mayoría de los investigadores se concentró demasiado en el peligro de un ataque en el exterior. Nadie evaluó la posibilidad de un atentado en el propio país. Sin embargo, se sabía que, en 1998, la red al Qaeda de Osama Bin Laden planeaba ataques en EE.UU. y que intentaba crear una célula dentro del país. Hasta hoy, la Casa Blanca niega que el presidente George W. Bush haya contado con indicios concretos de un atentado con aviones.
Células independientes
En cuanto al riesgo de futuros ataques, el diario "The Washington Times" publicó declaraciones de Ramzi Bin al Shibh, el jefe de logística de los atentados del 11 de setiembre que fue detenido recientemente en Pakistán. Este dijo que Al Qaeda ha descentralizado su cúpula dirigente, lo que la hace más peligrosa.
Las células terroristas tienen ahora una mayor autonomía para realizar atentados en el mundo, afirmó un agente de Inteligencia que interroga al detenido. Se estima que 5.000 miembros de Al Qaeda pueden estar operando en el interior de EE.UU. (dpa)
El blanco externo
Tras revisar miles de actas de los servicios secretos -CIA, FBI y Dirección Nacional de Seguridad (DNS)-, la comisión concluyó en que la mayoría de los investigadores se concentró demasiado en el peligro de un ataque en el exterior. Nadie evaluó la posibilidad de un atentado en el propio país. Sin embargo, se sabía que, en 1998, la red al Qaeda de Osama Bin Laden planeaba ataques en EE.UU. y que intentaba crear una célula dentro del país. Hasta hoy, la Casa Blanca niega que el presidente George W. Bush haya contado con indicios concretos de un atentado con aviones.
Células independientes
En cuanto al riesgo de futuros ataques, el diario "The Washington Times" publicó declaraciones de Ramzi Bin al Shibh, el jefe de logística de los atentados del 11 de setiembre que fue detenido recientemente en Pakistán. Este dijo que Al Qaeda ha descentralizado su cúpula dirigente, lo que la hace más peligrosa.
Las células terroristas tienen ahora una mayor autonomía para realizar atentados en el mundo, afirmó un agente de Inteligencia que interroga al detenido. Se estima que 5.000 miembros de Al Qaeda pueden estar operando en el interior de EE.UU. (dpa)







