18 Septiembre 2002 Seguir en 
Asunción.- Más de 100 heridos y 300 detenidos dejó una represión policial en Asunción contra miles de manifestantes, que reclamaban la renuncia del presidente Luis González Macchi. Los opositores, partidarios del proscripto Lino Oviedo, refugiado en Brasil, y del vicepresidente de Paraguay Julio César Franco -quien busca suceder a González Macchi- iniciaron las protestas el sábado pasado y ayer lograron reunir a más de 15.000 personas en la capital. Fueron desalojados violentamente de la plaza del Congreso por orden del fiscal Alejandro Nissen.
A caballo y con carros hidrantes, la policía fue en contra de la manifestación. Otros efectivos atacaron a bastonazos, puntapiés y con disparos de balas de goma a los opositores que permanecieron sentados, mientras cientos de uniformados ejecutaban la orden de reprimir. Franco, elegido vicepresidente en 2000 para suceder al asesinado Luis María Argaña, repudió la violencia policial y condenó a "un gobierno corrupto que hambrea a los paraguayos".
Nissen emitió además una orden de captura contra varios líderes opositores bajo los cargos de violación de las normas que reglamentan el derecho a la protesta. Dos de ellos ya fueron detenidos, acusados de atentar contra el Estado. (DPA)
A caballo y con carros hidrantes, la policía fue en contra de la manifestación. Otros efectivos atacaron a bastonazos, puntapiés y con disparos de balas de goma a los opositores que permanecieron sentados, mientras cientos de uniformados ejecutaban la orden de reprimir. Franco, elegido vicepresidente en 2000 para suceder al asesinado Luis María Argaña, repudió la violencia policial y condenó a "un gobierno corrupto que hambrea a los paraguayos".
Nissen emitió además una orden de captura contra varios líderes opositores bajo los cargos de violación de las normas que reglamentan el derecho a la protesta. Dos de ellos ya fueron detenidos, acusados de atentar contra el Estado. (DPA)







