Este año se produjo un fenómeno extraño: estos artrópodos aparecieron incluso durante el invierno. Este y otros indicios hacen sospechar a los especialistas que podrían convertirse en una plaga en el Gran San Miguel de Tucumán si no se los controla.
El 5 de diciembre del año pasado, Avril López, una niña de dos años, se puso las zapatillas para acompañar a su papá Luis a la calle. De pronto, empezó a gritar: "ay, me pica, me duele". La empleada doméstica descalzó a la nena y metió la mano en el calzado; un alacrán comenzó a subirle por la muñeca. Menos de 24 horas después Avril murió.
El hecho es un triste recuerdo que se resiste a borrarse entre aquellos vecinos de distintas zonas de la ciudad, que tienen hijos chicos. Una de ellas es Nely Gutiérrez, quien vive en Viamonte al 800. La mujer denunció que los escombros que dejaron allí hace un año los operarios de la empresa encargada de repavimentar esa cuadra (el trabajo aún está inconcluso) están llenos de alacranes. "Es muy difícil matarlos porque son duros. Los que más riesgos corren son los chicos porque siempre quieren jugar en esos lugares. Me sorprendió verlos hasta en invierno", se quejó.
Al otro lado de la ciudad, en la zona sur, Mauro Gutiérrez denunció que en Congreso al 1.700 se encuentran alacranes constantemente. "A veces, uno los pisa sin darse cuenta", dijo.
Las palabras de estos vecinos fueron confirmadas por el titular de la Dirección de Producción y Saneamiento Ambiental de la Municipalidad (Dipsa), Carlos Gómez. El funcionario dijo que los inspectores de la repartición que hacen fumigaciones no dan abasto para cubrir la gran cantidad de denuncias que reciben sobre la aparición de alacranes.
"Este año, el invierno fue muy suave y no le dio tiempo al insecto para retraerse. Por lo general, la aparición de alacranes aumenta con el calor, pero este año se hicieron desinfecciones hasta en los meses fríos debido a que las temperaturas fueron cálidas todo el año", explicó Oscar Nalín, jefe de Desinfecciones de la Dipsa.
A su vez, el experto en plagas y propietario de una empresa de fumigación Oscar Alfredo Palacios, aseguró que la situación es alarmante y, según él, la causa del problema no es la que sostienen los funcionarios.
El experto cree que, como los alacranes viven en las cloacas, y las desinfecciones se hacen en las casas y no en estos lugares, los insectos se están multiplicando constantemente. "Hace seis años yo hacía fumigaciones en enero y en febrero. Ahora las estoy haciendo todo el año, a un promedio de dos casas por mes. Si esta situación no se revierte, dentro de cinco años los alacranes se van a convertir en una plaga tremenda que van a tener que soportar los tucumanos", sentenció Palacios.
Es conveniente cubrir los resumideros con tela mosquitera
Los alacranes habitan en zonas húmedas y oscuras y se alimentan de otros insectos. Por esa razón, los expertos recomiendan cubrir las bocas de los resumideros con tela mosquitera y rociarlas con lavandina para evitar que ingresen a la vivienda.
"Los alacranes se mueven por lo general de noche porque salen a buscar alimento. Comen mosquitos, larvas y cucarachas pequeñas", explicó el experto en plagas Oscar Alfredo Palacios. Por eso recomendó evitar la proliferación de insectos en la casa, para no brindarles una fuente de alimento.

Por su parte, el jefe de Desinfecciones de la Dirección de Producción y Saneamiento Ambiental de la Municipalidad (Dipsa), Oscar Nalín, dijo que hay que cubrir los resumideros con tela mosquitera y rociarlos con lavandina o con acaroina durante 15 días seguidos. "Los alacranes persiguen a sus presas por medio del olfato. Si la acaroina queda impregnada, el bicho va a percibir el olor y no va a volver más", agregó Palacios.
"El problema está en las cloacas y no en los basurales, como mucha gente cree. Por eso es que los animales ingresan por los resumideros. Es fundamental mantener esa parte de la vivienda desinfectada", concluyó el experto.

La fumigación cuesta $ 12
Conviene mantener limpia la casa, especialmente los placares y los armarios, y fumigar cada dos meses.
Ante una picadura, se recomienda colocar hielo sobre la herida y recurrir lo antes posible a un centro asistencial.
La Municipalidad de la capital brinda un servicio de desinfección. Concurrir a Alberdi 230. Cuesta $ 12.







