Creen que, a propósito, dejaron un serrucho bajo una mesada

Los querellantes recibieron información acerca de que antes de que se realizara el operativo en el barrio San Martín, la casa fue limpiada.

23 Septiembre 2006
“Es muy extraño todo lo que se encontró en el domicilio de (Luis) Fernández”, aseguró Leonardo Coria que, junto a Carlos Picón, representa a la familia de Angela Beatriz Argañaraz.
Los profesionales, la fiscal Adriana Giannoni y el secretario Ernesto Baaclini recibieron testimonios de varios vecinos, que indicaron que, antes de que se iniciaran los allanamientos en la casa del barrio San Martín, Fernández y su familia limpiaron la vivienda.
“Estamos tranquilos. Las medidas que se están desarrollando son una pérdida de tiempo”, indicó por su parte Gustavo Morales, defensor de Fernández, de su hermana Nélida y de Susana Acosta. Ambas mujeres son las únicas detenidas por el caso.
Fuentes de la Policía le confirmaron a LA GACETA que el jueves, cuando los peritos ingresaron a la cocina de la vivienda, sobre la mesada encontraron un serrucho. “Eso molestó muchísimo a la fiscal y a los querellantes. Sintieron como si lo hubieran puesto para distraer o para hacer una broma macabra”, explicaron.
En lo que fue la única declaración tomada ayer, una empleada del colegio Padre Roque Correa desmintió que se hayan descubierto irregularidades en el manejo de los fondos del establecimiento. También aseguró que sólo conocía a Acosta, ya que era su compañera de trabajo y negó haber tenido algún vínculo con Nélida Fernández o saber si tenía influencia en el manejo administrativo del colegio.