Detener a Fernández es clave para la Justicia

Por tercer día consecutivo allanaron la vivienda del remisero. Los peritos encontraron más manchas de sangre. El hombre será imputado, al igual que las ex novicias. Se agravará la acusación.

PRESENTE EN EL ALLANAMIENTO. Liliana Argañaraz conversa con su abogado frente a la casa de Fernández. LA GACETA / JORGE OLMOS SGROSSO
PRESENTE EN EL ALLANAMIENTO. Liliana Argañaraz conversa con su abogado frente a la casa de Fernández. LA GACETA / JORGE OLMOS SGROSSO
23 Septiembre 2006
Encontrar a Luis Fernández es prioritario para la Justicia, a fin de esclarecer la desaparición de Angela Beatriz Argañaraz. La fiscal Adriana Giannoni y el secretario Ernesto Baaclini, después de haber acumulado varias pruebas en su contra, están decididos a imputarle haber participado en el caso. Si este paso se concreta, será la tercera persona acusada, puesto que ya se encuentran detenidas su hermana Nélida y Susana Acosta.
Después de que una empleada doméstica declaró en contra de Fernández y  se descubrieron manchas de sangre en su domicilio del barrio San Martín, además de 14 cabellos que estaban en un frigobar dentro de la vivienda, los investigadores sostienen que la situación del remisero es delicada. Ayer, al terminar el allanamiento, los abogados de los Argañaraz, Leonardo Coria y Carlos Picón, dijeron que se hallaron manchas de sangre en el baño (lavamanos y bañadera) y en una habitación.  Antes de que se encontraran indicios contra Fernández, él se había presentado espontáneamente ante la fiscal. Pero, cuando comenzaron a surgir elementos, desapareció y está prófugo.
“El no está en la provincia. No se presentará a declarar porque no tiene la más mínima garantía”, aseguró Gustavo Morales, defensor de los tres imputados. Los vecinos del barrio San Martín dijeron que vieron a Fernández el lunes y al miércoles, en ambas ocasiones en horas de la madrugada.
Las ex novicias deberán presentarse el miércoles ante la fiscal Giannoni, quien enumerará las nuevas pruebas que hay en su contra y pedirá que se agrave la acusación que pesa sobre ellas. Además, se les pedirá que amplíen su declaración aunque, casi con seguridad, por recomendación de su defensor, se abstendrán. La fiscal las imputará por el artículo 142 bis del Código Penal, es decir, privación ilegítima de la libertad agravada. Los argumentos son que la retuvieron y la ocultaron para evitar que asumiera la dirección del colegio Padre Roque Correa. Giannoni también analiza la posibilidad de sumar la figura de la asociación ilícita, teniendo en cuenta que, según ella, actuaron tres personas contra la maestra, que está desaparecida desde el 31 de julio.