Afirman que Fernández todavía no irá a declarar

El abogado del prófugo y de las imputadas insiste en que se están diciendo muchas cosas sin fundamento. Los hermanos de Betty siguieron con los rastrillajes.

BARRIO SAN MARTIN. Abogados, funcionarios y policías, frente a la casa. LA GACETA / ANTONIO FERRONI
BARRIO SAN MARTIN. Abogados, funcionarios y policías, frente a la casa. LA GACETA / ANTONIO FERRONI
22 Septiembre 2006
“Luis Fernández se va a presentar ante la Justicia cuando sepa si lo hará como testigo o como imputado”, señaló Gustavo Morales, su defensor, en relación con el hombre que está prófugo desde hace una semana, una de cuyas viviendas fue allanada ayer por segundo día consecutivo.
Morales les restó importancia a las pruebas que surgieron en contra del hermano de Nélida Fernández. “Todas son habladurías”, agregó Morales. El martes, Verónica Wiernes, empleada doméstica que trabaja en la casa de Miryam Báez -que es pareja de Fernández-, declaró ante la fiscal Adriana Giannoni y el secretario Ernesto Baaclini que el remisero le pidió que le lavara una remera que tenía manchas de sangre.
El jueves, durante el allanamiento que se hizo en su casa del barrio San Martín, los peritos descubrieron manchas color pardorrojizas, que también podrían ser de sangre. También secuestraron prendas de vestir, una soga, tres proyectiles y dos tarjetas de débito de las sospechosas. Ayer, además, se encontraron nuevas manchas en la residencia que dieron positivo al reactivo luminol, que es utilizado justamente para encontrar manchas de sangre. También se secuestró documentación y otras prendas en la vivienda, así como un teléfono celular y una agenda. Pero lo más sorprendente fueron los 14 cabellos largos que fueron encontrados dentro del freezer de una heladera. Este hallazgo dejó helados a todos los que participaron de la medida, según trascendió. Para la fiscal es tan importante revisar minuciosamente esta casa que el operativo continuará hoy en otros ambientes que aún no fueron peritados. Luis Fernández está prófugo desde el viernes de la semana pasada, día en el que la fiscal solicitó su detención. El había recibido una citación para declarar el miércoles pasado, pero nunca se presentó. Ese día, en horas de la madrugada, fue visto en inmediaciones de su casa del barrio San Martín.

Las firmas
Por otra parte, un perito de la Policía de la provincia comenzó a analizar ayer las firmas de Susana Acosta que aparecen en un libro de asistencia, que fue entregado a la Justicia durante una inspección ocular realizada en el colegio Padre Roque Correa.
Leonardo Coria y Carlos Picón, abogados de la familia Argañaraz, solicitaron que se realice esta medida porque sospechan que la ex novicia no estampó su rúbrica y que alguien del establecimiento educativo le falsificó la firma.
Por otra parte, sin la presencia de Giannoni, el juez I de Instrucción Alfonso Zottoli encabezó ayer una audiencia por la primera de las tres recusaciones que presentó Morales en contra de la fiscal. El profesional, ante el magistrado, cuestionó duramente la tarea desarrollada por la fiscal y por el secretario Ernesto Baaclini. Giannoni, en cambio, fijó su postura a través de un escrito. La resolución del planteo, según estimaron fuentes tribunalicias, tardaría al menos dos semanas.