Una árabe musulmana preside la Asamblea

Sólo tres mujeres ocuparon el alto cargo. La reconocida diplomática bahraini, Haya Rashed Al Khalifa, es una defensora de los derechos de la mujer frente a la dura ley islámica de la sharia

DEBUT. Al Khalifa es abogada y diplomática de Bahreim.  REUTER
DEBUT. Al Khalifa es abogada y diplomática de Bahreim. REUTER
20 Septiembre 2006
NUEVA YORK.- La abogada Haya Rashed Al Khalifa, reconocida diplomática bahraini, es la primera mujer árabe y musulmana que preside la Asamblea General de la ONU. Hasta ahora, sólo otras dos mujeres han presidido la Asamblea General: la india Vijaya Lakshmi Pandit, en 1953, y Angie Brooks, de Liberia, en 1969.
Activista defensora de los derechos de la mujer frente a la dura ley islámica de la sharia, Al Khalifa ofreció una alianza global para el desarrollo como punto principal de su período presidencial, que inauguró hace una semana al abrir el período de sesiones del organismo internacional. “Sólo trabajando juntos podremos combatir las injusticias que son las causas de los conflictos”, señaló la letrada. Asimismo, recordó a los Estados nucleados en la ONU la responsabilidad que les cabe a cada uno de ellos respecto de reconocer y abordar las causas de los conflictos humanos, “que destrozan vidas, desplazan pueblos enteros, y cuyos efectos a veces son peores que los que provocan los desastres naturales”.

Sin diferencias
En su primer contacto con la prensa, Al Khalifa respondió a una pregunta sobre su religión: “no se trata de ser musulmana, cristiana o judía;  todos somos seres humanos, con las mismas preocupaciones y problemas”.
En otro orden, recordó las diversas entidades que se instituyeron durante el período anterior, como el Consejo de Derechos Humanos y el Fondo Central de Respuesta a Emergencias. Al respecto, dijo que la organización siempre debe evolucionar para adaptarse a las amenazas de los nuevos tiempos, en el marco del multilateralismo “que es la forma más efectiva de garantizar la paz y la seguridad colectiva, de proteger los derechos humanos y el Estado de derecho”. (DPA)