Annan se refirió a un mundo bajo amenazas

El secretario general de la organización internacional pronunció su último discurso ante los líderes de los 192 países de la comunidad. Un balance de logros y fracasos en diez años de mandato.

EL ANFITRION. Annan recibe al mandatario iraní, a su ingreso en el edificio de Naciones Unidas. REUTER
EL ANFITRION. Annan recibe al mandatario iraní, a su ingreso en el edificio de Naciones Unidas. REUTER
20 Septiembre 2006
Nueva York.- Con una emotiva declaración a favor de las Naciones Unidas como única respuesta a un mundo dividido, Kofi Annan se dirigió ayer a los líderes políticos de los 192 países de la comunidad internacional, por última vez como secretario general de la organización. En la apertura del debate de la 61ª Asamblea General, visiblemente emocionado, Annan admitió que la ONU no pudo lograr avances en los tres grandes retos del mundo: la seguridad global, el desarrollo económico y el respeto a los derechos humanos en todo el planeta. Pero también dijo que ha habido algunos progresos en los niveles de vida, seguridad y una caída de los conflictos mundiales desde que se dirigió por primera vez a la Asamblea General en 1997. “Y sin embargo, todos los días nos llega información sobre nuevos quebrantos a leyes, de nuevos crímenes brutales a los que son sometidos individuos y minorías”, lamentó. “Como resultado, nos enfrentamos a un mundo cuyas divisiones amenazan la misma noción de comunidad internacional sobre la cual se asienta esta institución”, dijo. Una ovación de pie despidió al líder internacional, cuyo mandato finaliza el 31 de diciembre.

Lula marcó el comienzo
Como es tradicional en la Asamblea General, Brasil dio el puntapié inicial de la cita. El presidente Luiz Inácio Lula da Silva reiteró el pedido de su país de ampliar el Consejo de Seguridad (órgano ejecutivo de la ONU) a nuevos integrantes, incluyendo países en desarrollo como miembros permanentes. “Eso haría al órgano más democrático, legítimo y representativo”, dijo. Brasil, India, Alemania y Japón formaron en 2004 un grupo de presión (G-4) para defender sus potenciales candidaturas a puestos permanentes. De los 15 miembros del Consejo, China, Estados Unidos, Francia, Gran Bretaña y Rusia son permanentes, con derecho a veto, mientras que los restantes rotan cada dos años.
Lula llamó asimismo a luchar de forma urgente para combatir el hambre y la pobreza en el mundo. “El hambre mata la esperanza y alimenta el fanatismo”, afirmó. El debate continúa hoy, con la participación, entre otros, de la Argentina. La asamblea culminará el 29. (Reuter-DPA)

La guerra y las drogas

- Protestas. Con pancartas en las que se leía “Bush, maldito mentiroso” y “Asesino”, entre otras, cientos de manifestantes repudiaron al presidente estadounidense, George W. Bush y protestaron contra la guerra en Irak y en Afganistán. Asimismo, un grupo menor en cantidad se manifestó en contra de la presencia del mandatario iraní, Mahmoud Ahmadinejad. (DPA)

- El símbolo.
Con una hoja de coca en la mano, el presidente de Bolivia, Evo Morales, afirmó en su discurso que la planta  de coca representa la cultura andina y la esperanza de los puebos indígenas. Morales fustigó el informe de EE.UU. que critica la lucha antidrogas en Bolivia. “No necesitamos de amenazas. La certificación es un instrumento de recolonización que los países andinos no permitiremos”, dijo. (DPA)